Kim Jong Un en un presunto lanzamiento en 2017.

El pasado jueves, Corea del Norte lanzó lo que llamó un misil guiado táctico recientemente desarrollado, violando las sanciones internacionales.

Esta fue la primera prueba de misiles balísticos en el año y también fue la primera durante el mandato de Joe Biden, lo que en Estados Unidos es visto como una provocación. El Presidente Biden advirtió que habrá “respuestas” si Corea del Norte continúa aumentando las tensiones.

Un alto funcionario norcoreano, Ri Pyong Chol, respondió desafiante este sábado, advirtiendo que si Estados Unidos sigue haciendo “comentarios irreflexivos sin pensar en las consecuencias, puede enfrentarse a algo que no es bueno”.

Estados Unidos ha intentado tanto sanciones como diálogo para persuadir a Corea del Norte de que abandone sus programas de armas nucleares.

Ninguna de estas estrategias ha funcionado.

En cambio, Corea del Norte ha expandido rápidamente su programa nuclear y modernizado su flota de misiles bajo Kim Jong Un, el joven líder del país.

La expansión del arsenal es también vista como una amenaza para Estados Unidos y sus aliados en la región. Esto es lo que contiene.

OJIVAS NUCLEARES Y MÁS

Los misiles balísticos de Corea del Norte pueden llevar ojivas nucleares, y entre 2006 y 2017, la nación realizó seis pruebas nucleares cada vez más sofisticadas. Las últimas cuatro ocurrieron bajo la dirección de Kim.

La última y más poderosa prueba nuclear se llevó a cabo en septiembre de 2017, cuando Corea del Norte afirmó haber detonado una bomba termonuclear o de hidrógeno. Las estimaciones de la potencia explosiva del dispositivo oscilaron entre 50 y 300 kilotones.

Con tan solo 100 kilotones, la prueba sería seis veces más potente que la bomba lanzada sobre Hiroshima en 1945.

Corea del Norte ha extraído plutonio, un combustible de bomba atómica, de su reactor nuclear de diseño soviético en Yongbyon, al norte de Pyongyang. También utiliza centrifugadoras para producir uranio enriquecido apto para armas, otro combustible para bombas.

Cantidad de ojivas nucleares que poseen los países del mundo.

En enero de 2020, Corea del Norte tenía de 30 a 40 ojivas nucleares y podía producir suficiente material para seis o siete bombas al año, según una estimación de la Asociación de Control de Armas.

Aunque el mundo está preocupado por las armas nucleares del Norte, el país también ha almacenado miles de toneladas de agentes de armas químicas y biológicas.

Cuando el medio hermano separado de Kim, Kim Jong Nam, fue asesinado en Kuala Lumpur en 2017, Corea del Norte utilizó en la operación el agente nervioso VX, que está prohibido internacionalmente.

SUS MISILES PUEDEN VOLAR MÁS LEJOS

Foto de lo que Corea del Norte llamó un misil guiado táctico recientemente desarrollado.

En 2017, Corea del Norte hizo grandes avances en sus capacidades de armamento.

Ese año, el país disparó sobre Japón su misil balístico de alcance intermedio, el Hwasong-12, y amenazó con un ataque “envolvente” alrededor del territorio estadounidense de Guam. También probó el Hwasong-14 y el Hwasong-15, sus primeros misiles balísticos intercontinentales.

Para el final del año, Kim afirmó que Corea del Norte tenía la capacidad de lanzar un ataque nuclear contra el territorio continental de Estados Unidos.

Después de 2017, Kim dejó de probar armas nucleares y misiles de largo alcance, pero amenazó con reanudar las pruebas cuando las conversaciones con el Presidente Donald Trump colapsaron en 2019.

Durante un desfile militar nocturno en octubre pasado, Corea del Norte mostró un nuevo misil balístico intercontinental que no había probado, el cual parecía más grande que cualquiera de los anteriores.

SUS ARMAS SON MÁS SOFISTICADAS

Desfile militar en Corea del Norte en enero.

En 2019, cuando Corea del Norte reanudó las pruebas de misiles, tras el colapso de las conversaciones entre Kim y Trump, las pruebas incluyeron tres nuevas armas, con nombre en código KN-23, KN-24 y KN-25.

Cada arma representó grandes avances en el programa de misiles balísticos de corto alcance de Corea del Norte.

A diferencia de sus misiles más antiguos que usaban combustible líquido, los tres nuevos misiles usan combustible sólido. Estas nuevas armas de combustible sólido, montadas en lanzadores móviles, son más fáciles de transportar y esconder, y requieren menos tiempo para prepararse. Y, al menos dos de ellos, KN-23 y KN-24, podrían realizar maniobras a baja altitud, lo que dificulta que puedan ser interceptados.

En un desfile militar a principios de este año, Corea del Norte mostró lo que parecía una versión más grande y mejorada del KN-23. Fotos publicadas por los medios norcoreanos indican que se trató del arma probada el jueves.

Personas observan el lanzamiento del jueves. 

El nuevo misil fue desarrollado para ser más grande que KN-23, con el objetivo de transportar una ojiva más grande y más combustible.

Y en enero, Kim dijo que construiría un submarino de propulsión nuclear con el fin de tener medios para llevar armas a sus adversarios de manera más sigilosa. Desde 2015, Corea del Norte ha estado probando sus misiles balísticos lanzados desde submarinos Pukguksong.

Durante los desfiles militares celebrados en octubre y principios de este año, Corea del Norte mostró lo que parecían dos versiones mejoradas de sus misiles balísticos lanzados desde submarinos Pukguksong. Actualmente, el país solo tiene un submarino que puede lanzar un misil balístico, pero dice que está construyendo uno nuevo con mayores capacidades.

EL ARSENAL 'GARANTIZA SU ÉXITO'

Con más de un millón de soldados, Corea del Norte tiene uno de los ejércitos permanentes más grandes del mundo. Pero gran parte de su equipo es viejo y obsoleto, y el Ejército carece de combustible y repuestos.

La nación ha tratado de compensar sus deficiencias construyendo armas nucleares.

Kim justifica el Gobierno dinástico de su familia diciendo que el arsenal nuclear que ha construido es una “espada del tesoro” que mantiene a los norcoreanos a salvo de la invasión extranjera. Le dice a su gente que están bajo la constante amenaza de un ataque estadounidense.

En el Congreso del partido de enero, Kim dijo que su programa de armas “nunca excluye la diplomacia”, sino que “garantiza su éxito”. También ha dicho que ya no tiene expectativas de diálogo a menos que Washington haga una oferta que satisfaga a su Gobierno.