Luego de conocer a Papá Noel, Christian sacó de su abrigo un anillo y le pidió matrimonio a Daniela.

“Mira lo que nos trajo Santa para toda la vida”, le dijo Christian Kaye a Daniela Domínguez mientras sostenía una sortija frente a ella, en la mismísima sala de Papá Noel.

“Estaba nerviosísimo, no sabía cómo lo iba a hacer; saco el anillo del abrigo, me hinco, le digo a Santa: ‘gracias por el regalo’, en ese momento, le pido matrimonio a Dani; ambos se quedaron sorprendidos porque no se la esperaban”, platicó el abogado.

Después de un año y medio de relación, Chris realizó uno de los mayores sueños de su novia, presenciar las auroras boreales, excursión que aprovechó para comprometerse.

“Cuando comenzamos a andar le dije que tenía una bucket list y me respondió que me la iba a cumplir toda; este viaje era el que más me moría de ganas por hacer”, comentó la asesora de imagen.

“Sí llegué a sospechar lo que pasaría, porque ya habíamos hablado de boda y tenemos muchos planes juntos, entonces, si íbamos a ver este fantástico espectáculo natural, sabía que era el momento ideal”.

Sin embargo, los días pasaban en Rovaniemi, Finlandia, y la pareja no lograba apreciar esta maravilla de la naturaleza, por lo cual mejor decidió conocer la villa de Santa Claus.

“Llegamos y nos tocó mal clima, hacía demasiado frío, cerca de menos 18 grados centígrados, lluvia, viento y humedad, aún así, el pueblo estaba increíble”, mencionó la chiapaneca.

Daniela y Christian posaron al lado del letrero que indica la dirección de diversas ciudades del planeta, el cual utiliza Santa Claus para repartir sus regalos en todo el mundo.

"Todo el viaje fue un espectáculo, tal vez el mejor de mi vida, los lugares que conocimos son de cuento; después de buscarlas por días, ver las auroras boreales fue como celebramos”.

CHRISTIAN KAYE, abogado

Luego de la pedida de mano, un día antes de regresar a Estocolmo, los futuros esposos retomaron la cacería de auroras boreales, travesía que les tomó cerca de 16 horas.

“Pasaron por nosotros como a las 3 de la tarde para manejar por seis horas y encontrarlas, pero no veíamos nada, así que seguimos en medio del bosque, entre renos y zorros, todo un espectáculo”, expresó la joven de 35 años.

“Hasta que encontramos una parte despejada, experiencia que jamás voy a olvidar, lo que viví no se compara con ninguna fotografía: el cielo iluminado de verde, con destellos morados y rojos, fue una cosa muy impresionante”.

De este modo fue como el dúo de enamorados celebró su primera noche comprometidos; Christian cumplió su palabra y Daniela hizo realidad su sueño.

Los futuros esposos tuvieron un paseo en trineo por el bosque que rodea la Villa de Santa.

"Cuando vi las auroras boreales sentí tanta felicidad que se me salieron las lágrimas; miré a Chris y le dije lo afortunados que éramos, ni siquiera puedo describir los colores que vi en un cielo estrellado, irreal”.

DANIELA DOMÍNGUEZ, asesora de imagen
Luego de más de seis horas manejando, encontraron el lugar perfecto para ver el espectáculo natural entre un cielo estrellado