A pesar de la falta de evidencia científica, el término acuñado en 2005 vuelve año con año.

"Se acuñó básicamente porque es la fecha que se calcula es cuando te cae el veinte de muchas cosas: ya se acabaron las vacaciones, ya no hay regalos, convivios, etcétera, vienen las deudas y el aumento de peso, viene la cuesta de enero y gastos económicos, sumado a que son las fechas en que menos dura la luz solar y más dura la noche, la oscuridad también contribuye".

Dr. Alejandro Nenclares. Psiquiatra y Director Médico de Medicina Interna en Pfizer México

Repasar los sentimientos

Para mucha gente, enero resulta un mes difícil, hay quienes son despedidos o renuncian a sus empleos o experimentan insatisfacción al ver que no están cumpliendo con los propósitos trazados. También hay personas que toman decisiones radicales como divorciarse o dejar una actividad que detesta.

No tiene sentido tratar de identificar el día más triste del año, lo importante es poder diferenciar los sentimientos de tristeza, duelo o melancolía de la depresión. Estos sentimientos pueden predisponer a una depresión a personas vulnerables.

¿Cómo puedo cuidarme?

Hay una serie de hábitos que podemos adoptar para proteger nuestra salud mental, no solo un día sino todo el año.

  • Procurar 7 a 8 horas de sueño.
  • Ejercicio, unos 150 minutos a la semana.
  • Minimizar consumo de alcohol, tabaco y otras drogas más potentes.
  • Procurar buenas relaciones familiares.
  • Si es necesario, consultar al terapeuta.

Además de:

  • Buena sexualidad
  • Procurar sonreír diariamente

Si se cumplen estas condiciones, disminuye mucho el riesgo de desarrollar una depresión, asegura el Dr. Nenclares. 

¿Y la depresión estacional?

Más allá de que el Blue Monday sea un mito es importante diferenciarlo de la depresión estacional. En la época invernal, al menos en el hemisferio norte, hay personas que presentan cuadros depresivos que remiten con la llegada de la primavera-verano.

Este tipo de depresión afecta al 5 por ciento de la población en Estados Unidos, pero en los países nórdicos alcanza hasta un 14 por ciento y parte del tratamiento es la luminoterapia, mediante la cual se expone a los pacientes a una luz especial y comienzan a mejorar.

En buena medida se debe a que los ritmos circadianos, que se gobiernan por luz y oscuridad llegan a alterarse en ciertas épocas del año en gente vulnerable, explica el Dr. Nenclares.

Tomada de: www.nigms.nih.gov

Identifica la depresión

  • Tristeza permanente que dure más de dos semanas, de manera constante, casi todos los días, ya sea que el mismo paciente lo diga o los familiares lo digan.
  • Pérdida de capacidad para el placer. Las cosas que antes me interesaba hacer o me motivaban, ya no me entusiasman.
  • Se pueden agregar a estos dos factores alteraciones en el sueño: no dormir o dormir demasiado.
  • Alteraciones en el apetito: comer demasiado o dejar de comer que implique un cambio importante en el peso.
  • Baja autoestima, sentimientos de culpa o  pérdida de la esperanza.
  • En casos graves, deseos de muerte o coquetear con la idea de acabar con la vida o incluso, un intento de suicidio.

***Si esto permanece por más de dos semanas e interfiere con la funcionalidad en el trabajo, la familia o pareja se está ante un trastorno depresivo.

"No es cuestión de echarle ganas, no es falta de carácter, no es castigo divino. Como tal, (la depresión) es una enfermedad. El cerebro también se enferma, sus sistemas de regulación del ánimo también se enferman, igual que se puede enfermar el hígado, el corazón o el páncreas. Es un padecimiento médico".

Dr. Alejandro Nenclares. Psiquiatra y Director Médico de Medicina Interna en Pfizer México

Como ha establecido la Organización Mundial de la Salud (OMS):

¡¡No hay salud, sin salud mental!!

FUENTES: Dr. Alejandro Nenclares. Psiquiatra y Director Médico de Medicina Interna en Pfizer México / mentalhealth.org.uk. / Con imágenes de Pexels.com