Belleza al natural

Para Diana Burillo, apostar por una vida en equilibrio fue la mejor decisión, y hace más de 10 años inició su transición a un estilo más consciente, sano y coherente con sus creencias.

Todo comenzó cuando tomó unos cursos de cocina en Le Cordon Bleu México, los cuales le cambiaron la mentalidad en cuanto a la alimentación, lo que después derivó en poner más atención en la cosmética que utilizaba.

En ese tiempo era muy raro encontrar marcas buenas para el cuidado de la piel, pues muchos pensaban que la cosmética natural era para hippies, el tema de productos sostenibles orgánicos, respetuosos con los animales y con un perfil más de lujo resultaba muy complicado hallarlo en el mercado. Entonces, como soy una persona bastante inquieta, me empecé a mover en Nueva York y California, donde esto empezaba, quizá no de moda, pero la gente estaba mucho más empapada”,

dijo la diseñadora de interiores de profesión.

Con esta transformación y la información que obtuvo, decidió abrir un centro para el cuidado de manos y pies con productos de origen vegetal importados de Estados Unidos y Australia en Lagasca, Madrid, su destino de residencia, con el nombre de HandMade.

Tal fue el éxito que abrió otro espacio y, como pionera de este tipo de spots en España, otros salones comenzaron a copiar sus protocolos, razón por la que tomó la decisión de ir un paso más allá.

Me dije: ‘si me quedo en esta línea y no creo algo sólido me voy a diluir’; me puse a estudiar Herbolaria, recorrí todas las ferias al respecto, busqué laboratorios, aprendí del proceso de cómo fabricar una marca de belleza desde cero y, finalmente, construí HandMade Beauty”,

comentó la egresada de la School of Traditional Herbalism en Nueva York.

El concepto de su firma inició más como de botica, pues compraban todos los ingredientes en estado puro y con ayuda de una profesionales diseñó sus formulaciones “in situ”.

Era súper bonito el proceso porque teníamos tratamientos únicos, hechos en el momento, dábamos también cursos de herbolaria, aceites esenciales y vegetales y arcillas, la verdad, una belleza hecha a mano”,

expresó la emprendedora.

De esta manera, su sueño se cristalizó y expandió, pues la empezaron a buscar de diferentes hoteles alrededor de Europa para uso interno y venta a terceros.

Renovación total

Después de nueve años de crecimiento, Diana tuvo que tomar una difícil decisión de frente a la pandemia: cerrar sus centros de belleza en la Madre Patria y enfocarse en otro sector, las ventas online.

Me dolió en el alma, porque éramos una familia realmente, pero, bueno, esto nos orilló a reinventarnos, así como muchas empresas lo hicieron; el tema de redes sociales se volvió el boom, hicimos otra estrategia y, de esta manera, estamos 100 por ciento digital en México, Estados Unidos y España”.

La bisnieta de Emilio Azcárraga Vidaurreta cuenta que llegar al mercado nacional no fue sencillo, pues los requerimientos aduanales son complejos y le llevó varios años entrar; sin embargo, ya aquí, se siente orgullosa del camino que ha labrado.

“Este negocio lo hice yo sola, el bussiness plan y todos los logros y errores que he tenido son míos, porque esto no ha sido nada fácil, hay días que de plano me levanto y quiero tirar todo por la borda, porque, además, no estudié nada relacionado con lo empresarial, para mí, mi fuerte es la parte creativa, brand ambassador y hacer los protocolos”, platicó.

La verdad es que no tuve una ayuda o soporte, yo aprendí desde chica, de ver cómo era mi familia, la vena empresarial me salió, pero, para mi marca no tuve ninguna tutela de nadie, el único apoyo que tuve al principio fue de mi abuela, con quien era muy unida”.

Proyecto de vida

Diana se declara fanática del balance, por lo que en su día a día mantiene una rutina no sólo de belleza, también de alimentación, vestimenta y todo lo relacionado a su hogar.

 

El tener a mi perra, me ayuda a levantarme temprano, activarme y caminar, hago meditación, suelo comer lo más vegetariano, y digo suelo, porque cuando viajo si me tomo mis pecadillos de repente; todos los muebles de mi casa son de madera, de linos, de telas muy nobles; trato de comprar marcas de ropa veganas y conscientes con el medio ambiente o prendas vintage, además todas las cosas de limpieza de mi casa son orgánicas o bien las hacemos aquí”.

Para ella, este tipo de cosmética no es nada más a nivel vanidad, pues se trabajan varios planos: la parte emocional porque los ingredientes naturales y aceites esenciales mejoran el estado de ánimo y la salud porque hay plantas medicinales y éstas curan.

Cuando lees cosmética orgánica o natural entiendes todo lo que te vas a poner; en cambio, cuando tienes una que es cero de eso, entonces no entiendes ni pío porque son puros nombres hechos en laboratorios”.

Rituales personales

Comienza ya con un skincare orgánico y natural.

ROSTRO

De día 

  • Limpiador facial de jengibre
  •  Tónico a base de jengibre
  • Suero botánico
  • Rodillo facial de cuarzo rosa
  • Gua sha
  • Crema esencial

De noche 

  • Limpiador facial de jengibre
  • Exfoliante y mascarilla de pepino
  • Tónico a base jengibre
  • Mascarilla desintoxicante
  • Suero botánico
  • Crema esencial

CUERPO

  • Cepillarse la piel en seco
  • Ponerse aceites vegetales en la ducha