Identifique la zozobra

Niñas y niños no están exentos de sentir desasosiego por diferentes motivos. 

De acuerdo con especialistas:

  • Entre los 9 y los 10 años, los menores ya son capaces de preocuparse de la misma forma que sus padres.

Antes de los 6 años, conceptos como “nación” y “guerra” todavía pueden ser difíciles de comprender, pero la idea de la “muerte” llega a estar presente ya, en ocasiones por la pérdida de algún familiar de edad avanzada o incluso una mascota.

"(Los niños) de 4 años están empezando a entender sobre la muerte, incluso pueden llegar a preocuparse por ella durante un corto periodo. Su mayor preocupación es que algo pueda sucederle a sus padres, la peor cosa que un pequeño de 4 años pueda imaginar".

Kathleen McCartney, profesora en la Escuela de Graduados de Educación de Harvard

Así, en lugar de negarlo o minimizarlo, aprenda a identificar los signos de intranquilidad para poder acercarse y hablar al respecto.

Algunos pueden ser alteraciones a la hora de dormir, como:

  • Pesadillas
  • Dificultad para conciliar el sueño
  • Despertar antes de lo normal

Pero también es posible que los pequeños afectados presenten:

  • Pérdida de apetito
  • Llanto repentino
  • Apego anormal

Aún cuando niñas y niños no muestren ninguno de los indicadores mencionados, especialistas sugieren hablar con ellos, preguntándoles algo tan sencillo como: ¿Qué opinas de la guerra? Esto podrá facilitar que los menores compartan sus sentimientos con sus padres.

Qué SÍ decir

La Defensoría de los Derechos de la Niñez en Chile recomienda:

Tomada de @defensorianinez
Tomada de @defensorianinez

Algunos no querrán hablar y pueden incluso alejar a los adultos en cuanto éstos intenten acercarse preguntándoles por sus sentimientos.

Pero es importante que padres y madres les hagan saber que están disponibles y abiertos para ellos. Escuchar es tan importante como hablar.

Que NO decir

Algo que definitivamente no es de ayuda es hablar en pleno desayuno, comida o cena sobre:

  • Ataques terroristas
  • Civiles asesinados
  • Gente muriendo en el campo de batalla

Todo lo anterior podría ser motivo de una mayor ansiedad en los pequeños.

Vigile:

Las imágenes que circulan en los noticieros o en internet pueden ser inquietantes. Si le estresan a usted, alterarán a los niños también. Limite el tiempo de exposición a contenidos sobre el conflicto.

No olvidarse de las propias emociones. Madres y padres tienen que estar atentos a sus propios signos de ansiedad, pues niñas y niños suelen detectar cuando papá o mamá no están tranquilos, y eso puede a su vez inquietarlos a ellos.

Ofrezca seguridad

Además de responder con la verdad y de la manera más simple posible, madres y padres deben tratar a los infantes como personas con sentimientos reales. Preste atención y sea sensible.

Sobre todo, recuerde que los menores están buscando entender la incierta situación en boca de todos, y sentirse seguros ante lo que se puede apreciar como una amenaza.

Fuentes: “¿Qué decir a los niños sobre la guerra? Diga la verdad, manténgalo simple”, en The Harvard Gazette / Defensoría de los Derechos de la Niñez en Chile. Imágenes: www.pexels.com