Ucrania ha pedido a la OTAN imponer una zona de exclusión aérea sobre su territorio para contrarrestar la amenaza de las aeronaves militares de Rusia.

Hasta ahora, los países de la OTAN han dicho que se oponen a la medida, pues consideran que podría arrastrarlos a una guerra con Moscú.

A continuación, explicamos qué es y cuándo se ha usado.

¿QUÉ ES UNA ZONA DE EXCLUSIÓN AÉREA?

Una zona de exclusión a aérea es una prohibición contra aviones en un área específica.

Este tipo de zonas se imponen algunas veces sobre edificios gubernamentales u otros lugares por razones de seguridad, o sobre sitios sagrados por motivos religiosos o culturales. También se usan para protección durante algunos eventos deportivos o culturales.

Su uso más polémico es cuando se utilizan durante los conflictos para evitar que las aeronaves militares participen en acciones hostiles o de vigilancia.

Pero una zona de exclusión aérea no solamente se declara y ya, tiene que hacerse cumplir y eso se logra por medios militares y el uso de la fuerza, lo que puede incluir destrucción de defensas antiaéreas o el derribo de aviones.

Es decir, si la OTAN declarara dicha zona sobre Ucrania tendría que hacerla cumplir y derribar los aviones rusos que están volando y bombardeando en el país vecino. Esto podría escalar los combates a un conflicto mundial, algo que Occidente está tratando de evitar.

Para Ucrania, la zona de exclusión le permitiría tomar acciones en su territorio sin comprometer un gran número de tropas terrestres, confiando en cambio en una cantidad pequeña, comparativamente, de aeronaves e infraestructura de apoyo, al no tener que combatir en el aire a los aviones rusos ni enfrentar los bombardeos desde jets del Kremlin.

¿QUÉ DICEN RUSIA Y UCRANIA?

El Presidente de Rusia, Vladimir Putin, advirtió la semana pasada que cualquier nación que impusiera una zona de exclusión aérea sobre Ucrania estaría “participando en el conflicto armado”.

Volodymyr Zelensky, el Presidente de Ucrania, ha dicho que la negativa de la OTAN a dar ese paso le ha dado a Rusia “luz verde” para continuar la guerra.

Los funcionarios ucranianos dicen además que la zona de exclusión ayudaría a proteger a los civiles, y ahora a las centrales nucleares, de los ataques rusos. No obstante los analistas dicen que son las fuerzas terrestres de Rusia, no los aviones, las que están causando la mayor parte del daño en Ucrania.

¿Y QUÉ DICE LA OTAN?

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, dijo el viernes que los miembros de la alianza habían rechazado una zona de exclusión aérea por temor a que pudiera conducir a “una guerra en toda regla en Europa”.

“La única forma de implementar una zona de exclusión aérea es enviar aviones de combate de la OTAN al espacio aéreo de Ucrania y luego imponer esa zona de exclusión aérea derribando aviones rusos”, afirmó Stoltenberg.

“Entendemos la desesperación, pero también creemos que si hiciéramos eso, terminaríamos con algo que podría terminar en una guerra en toda regla en Europa”.

Como aliados de la OTAN, tenemos la responsabilidad de evitar que esta guerra se intensifique más allá de Ucrania”.

Jens Stoltenberg, secretario general de la OTAN

¿SE HA USADO EN OTRAS GUERRAS?

El uso moderno de las zonas de exclusión aérea se remonta a la Guerra del Golfo Pérsico.

Después de que Estados Unidos y sus aliados repelieron la invasión de Kuwait por parte de Irak en 1991, el Presidente iraquí Saddam Hussein usó helicópteros con artillería para sofocar levantamientos en el país, con lo que murieron decenas de miles.

La coalición aliada contra Saddam no estaba dispuesta a llevar a cabo una campaña a gran escala contra él. En cambio, Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia impusieron zonas de exclusión aérea sobre el norte y el sur de Irak como un paso limitado para protegerse contra los ataques aéreos de sus fuerzas.

Esas zonas de exclusión aérea continuaron hasta la guerra de 2003 en Irak. Los críticos dijeron que el esfuerzo carecía de autorización legal y que los ataques estadounidenses a la infraestructura de defensa aérea iraquí también mataron a civiles.

Se han impuesto zonas de exclusión aérea en otros lugares. La OTAN, con la aprobación de las Naciones Unidas, las impuso en Bosnia y Herzegovina de 1993 a 1995 durante el conflicto de los Balcanes. 

La alianza volvió a hacerlo en 2011 en Libia, cuando el dictador Moamar Gadafi intentaba aplastar una rebelión.