CON FECHA LÍMITE

De mantenerse el ritmo de extracción actual, la Ciudad de México se quedaría sin agua en el 2060, estiman investigadores de la UNAM.

Manuel Perló, académico del Instituto de Investigaciones Sociales, detalló que para abastecer a la Capital se sobreexplotan los mantos acuíferos tanto de la Ciudad como del Estado de México y de Hidalgo.

Indicó que la sobreexplotación de acuíferos genera problemas serios porque las reservas de agua se agotan.

“Podríamos tener a 10, 20, 30 años, escenarios muy preocupantes, que pudieran llevarnos a una crisis profunda, si no es que a una catástrofe, de no producirse cambios en la forma de operación del sistema, si únicamente se sigue extrayendo más agua del subsuelo“, detalló.

Además de provocar el hundimiento de la Ciudad, la extracción de agua exige que se dediquen recursos a la construcción de pozos, que, eventualmente, deberán ser sustituidos.

Cada vez tenemos que bombear el recurso de profundidades mayores, con el consiguiente aumento de costos; y cuando los pozos se agotan hay que sustituirlos, construir nuevos”, dijo el académico.

SECTORIZAR LA CAPITAL

Con el objetivo de reducir la pérdida del agua por fugas, el Sistema de Aguas de la Ciudad de México (Sacmex) realiza un proyecto de sectorización con el que será posible aislar por zonas las tuberías de distribución para ubicar los puntos de pérdida del líquido. 

Los trabajos suman un avance de 48 por ciento y, de acuerdo con el Gobierno capitalino, se ha reducido hasta 500 litros por segundo la pérdida de agua.

"La ciudad sigue dependiendo de los pozos y las autoridades reconocen que ésta no es una opción sustentable, no creo que haya un funcionario que diga así es como debe ser".

Manuel Perló, académico de la UNAM

Aunque la medida es un buen avance, no es la solución definitiva al déficit hídrico, aseguró Perló, pues no reduce sustancialmente la sobreexplotación.

“La sectorización es un instrumento para monitorear lo que ocurre en la red, pero no es la solución, la solución de fondo es reducir la extracción de agua de los acuíferos en un nivel en el que esté en equilibrio con la infiltración de lluvia”, puntualizó.

“Es el escenario ideal de sustentabilidad en el largo plazo, cualquier otro escenario lleva a que el acuífero se agote, cada vez con mayores profundidades, con todas las consecuencias, de costo y de deterioro en la calidad del agua”.

DISTRITOS HÍDRICOS

Otra iniciativa para promover el reúso de agua es el de desarrollar distritos hídricos en la Capital, en los que se instalen sistemas de reaprovechamiento en unidades habitacionales y espacios de trabajo.

El proyecto actualmente es desarrollado por el Tec de Monterrey Campus Tlalpan y organizaciones civiles, para crear un programa piloto en la zona de Coapa. En un primer momento, la iniciativa se implementará en la institución educativa.

“Busca definir el potencial de reducir el consumo de agua en la zona, incrementar el reúso a través de proyectos piloto, a través de soluciones de infraestructura verde y gris”, aseguró Pablo Lazo, director de Desarrollo Urbano del World Resources Institute (WRI).

FRENAR EL DETERIORO

Los especialistas advierten que revertir el daño de la sobreexplotación de los mantos acuíferos es una tarea compleja, pero que todavía es posible.

Entre las medidas que deben impulsarse está la protección de las áreas de recarga del acuífero, como lo son la Sierra de Ajusco-Chichinauhtzin, al sur de la Capital, y la Sierra de las Cruces, en el Poniente.

Además de reducirse la extracción subterránea, es necesario impulsar la adopción de tecnologías ahorradoras en el consumo tanto doméstico como en las grandes industrias.

"En los hogares tenemos un gran potencial de ahorro, pero también debe haber un cambio significativo en la actividad agrícola”.

Manuel Perló, académico de la UNAM