La mayoría de los países, con la excepción notable de China, han abandonado la estrategia de Covid Cero, que busca evitar cualquier tipo de circulación del virus, y que parece ahora anacrónica a pesar de que era defendida al principio de la pandemia.

Mientras que países como Australia y Nueva Zelanda terminaron por abandonar esta estrategia tras haberse apegado a ella, China impuso un confinamiento duro estos últimos días en Shanghái, en el que incluso separó a los niños contagiados de sus padres.

En tanto, muchos en Hong Kong, territorio afectado por una reciente y violenta ola epidémica, comienzan a decir que llegó el momento quizás de vivir con el virus. Esta es una situación que no se había visto en China en los últimos dos años, luego de superar el inicio del brote.

CANSANCIO

Si China aparece ahora como una excepción mundial, no siempre fue el caso. Al principio de la pandemia, en la primavera boreal de 2020, muchos países impusieron estrictos confinamientos, a pesar de que en aquel momento no calificaron a esa política de “Covid Cero”.

No obstante, en las últimas semanas, con la variante Ómicron del coronavirus, que es más contagiosa aunque aparentemente más leve, los contagios se han disparado a récords en China.

Shanghái, la mayor metrópolis del país, mantiene en cuarentena a sus 26 millones de personas, por un aumento sin precendentes en los casos. El Gobierno central envío esta semana más de 10 mil trabajadores médicos a la ciudad que aunque no ha registrado muertes, está enfrentando complicaciones de suministros por el confinamiento.

Bajo la política de Covid Cero, China aisla en centros especiales a los casos confirmados de coronavirus. Y en una conferencia virtual el lunes, el Consulado de Estados Unidos en Shanghái alertó de posibles separaciones familiares durante la cuarentena.

Entre la población que lleva confinada semanas, empieza a aumentar el hartazgo luego de reportes y videos compartidos en internet que documentaban la muerte de una enfermera a la que se negó el ingreso en su propio hospital por restricciones de Covid-19, así como de bebés separados de sus padres.

UN CAMBIO

Aunque oficialmente el Gobierno chino no ha cambiado sus políticas respecto al control estricto del Covid, la Comisión Nacional de Salud del país dijo a mediados de marzo que cambiaría sus reglas para que los casos leves de coronavirus se aislaran en algunos centros, en lugar de en hospitales.

A su vez, ha cambiado sus criterios para flexibilizar las cuarentenas de los pacientes.

En tanto, Zhang Wenhong, el principal epidemiólogo del país, conocido como “El doctor Fauci de China”, defendió la politica de Covid Cero, pero advirtió que Beijing debería mostrarse abierto a un cambio de “estrategia de manejo del virus más sostenible”.

“Con este virus, aliviar el miedo es el primer paso que debemos dar”, dijo en redes sociales.

Ómicron se ha vuelto tan leve, que en países que han logrado una vacunación generalizada y tasas de infección natural puede ser menos mortal que incluso la gripe".

Zhang Wenhong, el principal epidemiólogo de China.

IMPACTO ECONÓMICO

Este miércoles, Cámara de Comercio de la Unión Europea advirtió que la estrategia de Covid Cero no sólo está dañando el atractivo de Shanghái como centro financiero sino que también está causando crecientes dificultades para transportar mercancías entre provincias y puertos, lo que perjudica la producción de las fábricas.

El presidente de la Cámara, Jörg Wuttke, dijo en una mesa redonda de medios que esto probablemente afectaría la capacidad de exportación de China, lo que eventualmente podría avivar la inflación.

Según estimaciones de Nomura, un total de 23 ciudades chinas han implementado confinamientos totales o parciales, que en conjunto albergan a unos 193 millones de personas y contribuyen al 22 por ciento del PIB de China.

Y Bank of Communications, con sede en Shanghái, recortó su pronóstico para el crecimiento del PIB del primer trimestre de China del 5 al 4 por ciento, y la caída se debió únicamente a la desaceleración de la actividad en marzo, dijo el economista senior Tang Jianwei.

En China se sigue asociando al Covid como si fuera la peste. Creo que se necesita un poco más de educación por parte de las autoridades chinas, para quitarles el miedo a fin de que la gente se sienta más cómoda para vivir con este tipo de incertidumbre".

Jörg Wuttke, presidente de la Cámara de Comercio de la UE.

¿POR QUÉ SE AFERRA?

Si bien la tasa de vacunación general en China ronda el 90 por ciento, apenas en torno a la mitad de los mayores de 80, los más vulnerables al Covid-19, han completado su vacunación.

Además, en Occidente afirman que las vacunas propias que ha utilizado China para su campaña de inmunización, las cuales utilizan muestras inactivas de virus, son menos potentes que las vacunas de ARN mensajero como las fabricadas por Pfizer-BioNTech y Moderna y que se utilizan en el extranjero, así como en los territorios chinos de Hong Kong y Macao.

Y con una vacunación insuficiente “se corre el riesgo de encontrarse con muchos muertos si se flexibilizan las medidas de covid cero”, adviertió Andrew Lee, especialista en salud pública.