El líder de Corea del Norte, Kim Jong Un, se comprometió a impulsar la capacidad nuclear de su país “a máxima velocidad” y amenazó con utilizarla si se le provoca durante un discurso en un desfile militar en el que se presentaron potentes sistemas armamentísticos dirigidos a Estados Unidos y a sus aliados.

Sus palabras llegan en un año en que Norcorea ha llevado a cabo más de una docena de pruebas armamentísticas, incluido el primer misil balístico intercontinental (ICBM) lanzado a plena capacidad desde 2017. Sus ensayos militares forman parte de campaña de presión para obtener concesiones de Washington y otros rivales.

El líder norcoreano Kim Jong Un, en el centro, observa un desfile militar para conmemorar el 90 aniversario del Ejército.

El desfile del lunes en la noche conmemoró el 90 aniversario del Ejército norcoreano, que es la columna vertebral del Gobierno de la familia Kim, y se produce mientras el país se enfrenta a una economía golpeada por las dificultades relacionadas con la pandemia, por las asfixiantes sanciones estadounidenses y por su propia mala gestión.

Las imágenes de los medios estatales mostraron a Kim, vestido con una chaqueta militar blanca de gala, sonriendo y saludando desde un balcón junto a su esposa, Ri Sol Ju, y a otros altos cargos del Gobierno.

Vista aérea del desfile militar para conmemorar el 90 aniversario del Ejército de Corea del Norte en la plaza Kim Il Sung en Pyongyang.

“Continuaremos tomando medidas destinadas a fortalecer y desarrollar las fuerzas nucleares de nuestro país a la máxima velocidad”, dijo Kim a sus tropas y a la multitud que asistió al evento en una plaza de Pyongyang plaza, según la Agencia Central de Noticias de Corea.

“La misión fundamental de nuestras fuerzas nucleares es disuadir de la guerra, pero si aparece una situación indeseable en nuestra tierra, nuestras fuerzas nucleares no pueden limitarse a una única misión de prevención de la guerra”.

Si cualquier fuerza, independientemente de quién sea, trata de infringir nuestros intereses fundamentales, nuestras fuerzas nucleares no tendrán más remedio que llevar a cabo plenamente su inesperada segunda misión".

Kim Jong Un, líder de Corea del Norte.

Esta foto proporcionada por el Gobierno de Corea del Norte muestra lo que dice un misil balístico intercontinental recién construido, el Hwasong-17.

El desfile contó con tropas marchando entre hurras y un despliegue de armas modernas, entre ellas misiles con capacidad para alcanzar el territorio estadounidense, además de otros misiles de menor alcance que pueden dispararse desde vehículos terrestres o submarinos y supondrían una amenaza para Corea del Sur y Japón.

Una de las armas presentadas en la iluminada Plaza Kim Il Sung, bautizada con el nombre del fundador del país y abuelo de Kim, fue el mayor misil balístico intercontinental de Corea del Norte, el Hwasong-17, de reciente construcción.

Pyongyang dijo haber probado ese misil el mes pasado en su primer lanzamiento de un ICBM en más de cuatro años.

Corea del Sur rebatió esa afirmación alegando que se disparó misil balístico intercontinental ya existente y más pequeño, el Hwasong-15, tras un lanzamiento fallido de la nueva versión.

A pesar de las dudas externas, el proyectil lanzado el 24 de marzo voló más alto y mas lejos que cualquier otro disparado nunca por el Norte, demostrando su capacidad para llegar a territorio continental estadounidense.

Corea del Norte suele desplegar desfiles militares para conmemorar fiestas y eventos importantes, en una demostración de fuerza que sirve a los observadores externos para obtener pistas sobre los últimos avances armamentísticos del país.

“Para todo el bombo y los meses de ensayos, el desfile militar norcoreano del lunes realmente no mostró mayores novedades”, señaló Chad O’Carroll del sitio especializado NK News, de Seúl.