Cientos de soldados ucranianos que se rindieron en la enorme planta siderúrgica Azovstal en Mariúpol después de resistir por semanas han pasado a convertirse en prisioneros de guerra registrados por la Cruz Roja.

El anuncio del jueves Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), que actúa como guardián de las Convenciones de Ginebra que pretenden limitar “la barbarie de la guerra”, se produjo poco después de que el Ejército ruso dijera que mil 730 combatientes ucranianos se habían entregado.

Ahora, la atención está centrada en el trato que pueden recibir esos prisioneros de guerra y qué derechos tienen.

Esto es lo que debes saber sobre el tema:

¿QUIÉN ES UN PRISIONERO DE GUERRA?

El artículo 4 de la tercera Convención de Ginebra, que se centra en los prisioneros de guerra, los define como cualquier miembro de las fuerzas armadas o milicias, incluidos los movimientos de resistencia organizados, en un conflicto que “ha caído en poder del enemigo”.

También incluye tripulantes no combatientes, corresponsales de guerra e incluso “habitantes de un territorio no ocupado que, ante la aproximación del enemigo, toman espontáneamente las armas para resistir a las fuerzas invasoras”.

¿QUÉ DERECHOS TIENEN?

Los Convenios de Ginebra establecen requisitos para garantizar que los prisioneros de guerra sean tratados con humanidad.

Incluyen cuestiones tales como dónde pueden ser retenidos; la atención que deben recibir, incluida la ayuda médica para los heridos, y los procedimientos legales que podrían enfrentar.

“En este caso, la Federación Rusa tiene toda una lista de obligaciones: tratarlos con humanidad, permitir que el CICR tenga acceso a ellos, informar al CICR de sus nombres, permitirles escribir a sus familias, cuidar de ellos si están heridos o enfermos, alimentarlos y más”, dijo Marco Sassoli, profesor de derecho internacional en la Universidad de Ginebra.

Pero obviamente, quien los detiene puede puede privarlos de su libertad hasta el final del conflicto armado internacional y puede retenerlos, a diferencia de los civiles, en sus propios territorios. Entonces, puede que los lleven a Rusia".

Marco Sassoli, de la Universidad de Ginebra.

¿PUEDEN SER PARTE DE INTERCAMBIOS?

Los Convenios de Ginebra no establecen reglas para los intercambios de prisioneros. En el pasado, los intermediarios de la Cruz Roja han ayudado a realizar intercambios acordados por las partes en conflicto.

Sin embargo, algunos funcionarios rusos han insistido en que los soldados ucranianos detenidos deben ser juzgados y no incluidos en ningún intercambio de prisioneros, pues muchos de ellos forman parte de un regimiento que ha atraído a miembros extremistas y neonazis, el llamado Batallón Azov.

El Presidente ruso Vladimir Putin lanzó la invasión a Ucrania diciendo que buscaba “desnazificar” el país.

¿NEGARÁ RUSIA EL ESTATUS AL BATALLÓN AZOV?

Algunos países han tratado de eludir sus obligaciones de los Convenios de Ginebra, o simplemente argumentan que no están sujetos a ellos.

Un caso destacado fue cuando Estados Unidos detuvo a cientos de combatientes presuntamente vinculados a grupos terroristas como Al Qaeda. Fueron detenidos como “combatientes enemigos” en una base naval estadounidense en la Bahía de Guantánamo, Cuba, después de los ataques del 11 de septiembre y la subsiguiente operación militar dirigida por Estados Unidos para derrocar al liderazgo talibán en Afganistán.

Sassoli dijo que hay “todo tipo de razones” por las que una persona podría perder su condición de prisionero de guerra. Por ejemplo, si el combatiente “no se distinguió de la población civil” durante el combate.

“Pero aquí, que yo sepa, nadie afirma que estas personas (los combatientes del batallón Azov en Mariúpol) no usaran uniforme, o si no pertenecen a las fuerzas armadas ucranianas”, dijo Sassoli. “Es básicamente Ucrania quien decide quién pertenece a sus fuerzas armadas”.

Los líderes ucranianos han promocionado repetidamente el papel del batallón en las fuerzas armadas y han celebrado lo que llaman el heroísmo de sus miembros por resistir tanto tiempo contra las fuerzas rusas mucho más grandes.

¿IMPORTA QUE AZOV SEA PARTE DE LA GUARDIA NACIONAL?

Ucrania y Rusia han aceptado un importante anexo a los Convenios de Ginebra que amplía la definición de qué combatientes, milicianos o no, podrían considerarse parte de sus fuerzas armadas, en parte en función de si siguen órdenes militares.

En cuanto a los combatientes del Batallón Azov, “no hay duda” de que son parte de la fuerza militar de Ucrania, dijo Sassoli, quien estuvo en un equipo de tres personas encargado por la Organización para la Cooperación en Seguridad en Europa que viajó a Ucrania en marzo.

Sin embargo, Rusia no ha dejado del todo claro quién está deteniendo a los ex combatientes de Azovstal: la propia Rusia o las fuerzas de los separatistas prorrusos.

Si los que los detuvieron son la llamada “República Popular de Donetsk” o la “República Popular de Lugansk” podrían desdibujarse las distinciones para otorgar o no el estatus de prisioneros de guerra.