El Gobierno del Presidente Joe Biden, ha lanzado una operación especial para atender la escasez de un producto básico que tiene a miles de padres estadounidenses desesperados: fórmula láctea para bebés.

Un avión procedente de Alemania con decenas de toneladas de esta leche en polvo aterrizó el domingo en Estados Unidos como parte del esfuerzo.

La falta de suministros se debe a una combinación de factores que ha dejado a millones de bebés y padres sin la nutrición recomendada por los expertos.

Aquí una explicación a lo que está detrás del problema:

¿POR QUÉ HAY ESCASEZ?

Los problemas comenzaron el año pasado cuando la pandemia de Covid-19 provocó interrupciones en la mano de obra, el transporte y las materias primas, lo que afectó también a la industria de la fórmula láctea para bebés.

Los inventarios se redujeron aún más debido a que los padres compraron más productos para almacenarlos durante los encierros por el Covid-19.

Luego, en febrero, Abbott Nutrition retiró varias marcas importantes de fórmula en polvo y cerró su fábrica de Sturgis, Michigan, después de que las autoridades comenzaron a investigar cuatro casos de bebés que sufrieron infecciones bacterianas tras consumir fórmula fabricada en esa planta. Dos bebés murieron.

La mayoría de las fórmulas contienen proteína de leche de vaca que ha sido alterada para que sea más fácil de digerir y mejorada con nutrientes adicionales necesarios para el crecimiento y el desarrollo.

La Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, en inglés) establece requisitos nutricionales específicos, que incluyen cantidades mínimas de proteínas, grasas, calcio y varias vitaminas. Los fabricantes de leche en polvo para bebés logran esos niveles agregando varios azúcares, aceites y minerales.

Las fórmulas están diseñadas para imitar la leche materna, aunque los estudios han demostrado repetidamente mejores resultados de salud para los bebés que son amamantados.

Hasta mediados de mayo, varias cadenas nacionales habían limitado la cantidad de latas de fórmula que los clientes podían comprar tanto en tiendas como en línea. Para CVS y Walgreens, el límite era de tres por cliente. Target limitó las compras a cuatro por persona al comprar en línea.

SÓLO CUATRO FABRICANTES

La escasez de leche para bebés pone de manifiesto la concentración de la producción en pocas manos. Además, el 98 por ciento de la fórmula que se consume en Estados Unidos se fabrica en el país, según funcionarios federales.

Abbott Nutrition, Mead Johnson Nutrition, Nestle USA y Perrio Company concentran alrededor del 90 por ciento del mercado, de acuerdo con datos de Allied Market Research.

Amanda Starbuck, directora de investigación en el grupo Food & Water Watch, una ONG de seguridad alimentaria, afirmó que la concentración ha beneficiado a las compañías estadounidenses que, en ausencia de competidores, lograron acordar los precios entre ellos.

Además, el tamaño gigante de las compañías tampoco las hace más eficientes, aseguró.

Lo que tenemos que hacer ahora es aprobar una amplia legislación antimonopolio para controlar mejor a las empresas, para desmantelar las empresas que se han hecho tan grandes que están abusando de su poder en el mercado"

Amanda Starbuck, de Food & Water Watch.

¿Y LA LECHE MATERNA?

Los profesionales de la salud recomiendan amamantar exclusivamente a los bebés hasta los 6 meses. Pero las cifras federales muestran que sólo 1 de cada 4 bebés depende únicamente de la leche materna a esa edad.

A largo plazo, las madres enfrentan una serie de desafíos para amamantar a sus bebés, incluido el regreso al trabajo y encontrar el tiempo y el equipo necesarios para extraer leche materna.

Alrededor del 60 por ciento de las madres dejan de amamantar antes de lo planeado, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC).

Las tasas de lactancia materna han sido consistentemente más bajas entre los bebés negros que en otros grupos. Alrededor de las tres cuartas partes de los bebés negros son amamantados en la infancia, por debajo del promedio nacional del 84 por ciento, según los CDC.

¿QUÉ MEDIDAS HA TOMADO EL GOBIERNO?

La FDA está trabajando con Abbott para corregir las violaciones que provocaron el cierre de su planta de Michigan, que produce Similac, EleCare y varias otras fórmulas en polvo líderes.

El Gobierno espera que la planta pueda reabrir esta semana o la siguiente, pero Abbott dice que incluso después de la apertura de las instalaciones, pasarán de ocho a diez semanas antes de que los nuevos productos comiencen a enviarse a las tiendas. La compañía continúa produciendo fórmula para bebés en sus otras plantas en Estados Unidos y en el extranjero.

En tanto, el Presidente Joe Biden invocó la semana pasada la Ley de Producción de Defensa que requiere que los proveedores de fabricantes de fórmula láctea cumplan con los pedidos de empresas en el país antes que otros clientes, en un esfuerzo por eliminar los cuellos de botella en la producción.

Biden también autorizó al Departamento de Defensa a utilizar aviones comerciales para transportar suministros de fórmula que cumplan con los estándares federales desde el extranjero a Estados Unidos en lo que la Casa Blanca llamó “Operación Vuelos de Fórmula”.

Y el domingo, el primer avión de esa operación, cargado con 35 toneladas de leche polvo para bebés, aterrizó en Indianápolis. Esa cantidad de leche es suficiente para medio millón de biberones.

Se prevé que otras 114 cajas de fórmula Gerber Good Start Extensive HA lleguen en los próximos días. En total, se espera que esta semana lleguen alrededor de 1.5 millones de botellas de 8 onzas de las tres fórmulas, que son hipoalergénicas para niños con alergia a la proteína de la leche de vaca.