Los dos candidatos de los cuales surgirá el próximo Primer Ministro, en reemplazo de Boris Johnson, ya están definidos.

Ellos son el ex Ministro de Finanzas Rishi Sunak, el diputado más rico del RU, y la Ministra de Relaciones Exteriores Liz Truss, una admiradora de Margaret Thatcher.

RISHI SUNAK, EL METICULOSO MILLONARIO

Rishi Sunak, que en dos años y medio pasó de ser casi desconocido a liderar la carrera por suceder a Boris Johnson, fue el primer Ministro de Finanzas británico de origen asiático y es el diputado más rico del Reino Unido.

Fue nombrado titular de Finanzas en febrero de 2020, tras solo cinco años en el Partido Conservador.

Un mes más tarde estalló la pandemia de coronavirus y gracias a su masivo paquete de ayudas se convirtió en uno de los miembros más populares del Gobierno, mientras Johnson era duramente criticado por su gestión de la crisis sanitaria.

Si reemplaza en septiembre al primer ministro conservador, este hombre de 42 años sería el primer británico de origen indio y el primer no blanco a la cabeza del Gobierno del Reino Unido.

Considerado durante mucho tiempo como la mano derecha de Johnson, es visto ahora en el círculo del Primer Ministro como el hombre que lo traicionó al anunciar su renuncia el 5 de julio, precipitando otras 60 dimisiones en el Gobierno y en última instancia la caída del líder conservador.

Su imagen contrasta como la noche y el día con la de Johnson.

Mientras la gestión de Johnson ha sido calificada de improvisada y caótica, Sunak se muestra superorganizado y meticuloso.

Sus orígenes y estudios

Nacido el 12 de mayo de 1980 en Southampton, en la costa sur de Inglaterra, es el mayor de tres hijos de un médico generalista y una farmacéutica. Originarios de India, sus abuelos emigraron al África oriental británica en los años 1960.

Sunak estudió en el Winchester College, un elegante internado privado para chicos, y cursó política, filosofía y economía en las prestigiosas universidades británica de Oxford y estadounidense de Stanford.

En California conoció a su esposa Akshata Murty, con quien tiene dos hijas.

Este partidario del Brexit se declara aficionado al cricket, el fútbol y la saga cinematográfica “Star Wars”.

Durante mucho tiempo fue visto como el sucesor natural de Johnson. Sin embargo, su popularidad comenzó a caer cuando, tras el levantamiento de las restricciones por el coronavirus, cortó las ayudas y comenzó a subir impuestos y cargas sociales en un contexto de inflación disparada y crisis del coste de la vida.

El diputado más rico de RU

Su imagen también se vio dañada por un escándalo sobre el ventajoso estatus fiscal de su multimillonaria esposa india, hija del cofundador del gigante tecnológico Infosys.

Registrada como “no domiciliada” en el Reino Unido pese a vivir con Sunak en un apartamento oficial en Downing Street, evitaba pagar impuestos en el país por sus millonarios ingresos en el extranjero. El estatus de “no domiciliado” es legal, pero la revelación fue mal recibida por unos británicos que veían desplomarse su poder adquisitivo y Murty tuvo que cambiar su situación fiscal.

Es el diputado más rico del país, Sunak y antes de entrar en política ganó millones trabajando en firmas financieras como Goldman Sachs. En mayo se convirtió en el primer funcionario de alto rango del país en entrar en la lista de las grandes fortunas publicada por el Sunday Times.

Él y su esposa tienen un patrimonio estimado en 910 millones de dólares.

En el marco del “partygate”, el escándalo sobre las fiestas organizadas en Downing Street durante los confinamientos, fue multado con 50 libras por la policía por haber participado, al igual que Johnson, en una improvisada celebración por el 56 cumpleaños del jefe de gobierno en la sala del consejo de ministros.

LIZ TRUSS, LA ADMIRADORA DE THATCHER

Admiradora de la Primera Ministra Margaret Thatcher, a la que interpretó de niña en una obra del colegio, la jefa de la diplomacia británica, Liz Truss, espera ahora sucederla y ser la tercera mujer a las riendas del Gobierno en el Reino Unido.

Al igual que Thatcher, apodada la “dama de hierro” por la mano dura con que gobernó el país de 1979 a 1990, Truss, de 46 años, es una defensora del libre comercio y entró en la campaña para suceder a Boris Johnson encarnando al ala más derechista del Partido Conservador.

Desde hace casi un año, es ministra de Relaciones Exteriores y llegó a imitar a Thatcher posando con un gorro de piel ruso en la Plaza Roja en febrero, durante un viaje a Moscú para intentar disuadir al Presidente Vladimir Putin de invadir Ucrania.

Junto a Johnson, Truss ha encarnado el masivo apoyo del Reino Unido a Ucrania, con sanciones económicas a una escala sin precedentes.

También destacó por su postura, primero conciliadora y luego intransigente, con la Unión Europea en las delicadas negociaciones sobre los acuerdos posbrexit para Irlanda del Norte.

Sus logros en acuerdos comerciales

Mostrándose leal a Johnson hasta el final, ahora tendrá que lograr un delicado equilibrio para aprovechar el trabajo realizado en los últimos meses sin aparecer como una heredera directa del líder conservador.

Cuando llegó al poder en julio de 2019, Johnson había confiando a Elizabeth (‘Liz’) Truss la cartera de Comercio Exterior. En este puesto, que le permitió familiarizarse con los canales diplomáticos, se convirtió en la cara de las negociaciones comerciales de Londres tras el Brexit.

Fue todo un cambio de rumbo para una mujer que había defendido la permanencia británica en la Unión Europea durante el referéndum de 2016 antes de decir que veía oportunidades económicas en el Brexit.

Ha trabajado para forjar nuevas alianzas de libre comercio y concluyó acuerdos con Japón, Australia y Noruega. Pero sus críticos afirman que estos tratados solo reintroducen las ventajas perdidas con la salida de la UE. Y Truss no logró el gran acuerdo comercial con Estados Unidos que Londres tanto ambicionaba.

De la izquierda a la derecha

acida el 26 de julio de 1975, casada y con dos hijas, “Liz no tiene miedo de decir lo que piensa, y cree que liberar a la gente de los gravosos trámites burocráticos para crear y hacer crecer las empresas es la clave de nuestro futuro económico”, presume su página web.

Tras una década en el sector privado, sobre todo como directora comercial, fue primero concejala en el sureste de Londres y luego se convirtió en diputada en 2010, por la circunscripción de South West Norfolk, en el este de Inglaterra.

En 2012 entró en el Gobierno y ocupó una serie de carteras, primero como Secretaria de Estado de Educación y luego como Ministra de Medio Ambiente de 2014 a 2016. También se convirtió en la primera mujer Ministra de Justicia y, posteriormente, en Secretaria jefa del Tesoro. Sin embargo, su presencia en las filas conservadoras no era evidente ni mucho menos.

Truss creció en un entorno muy izquierdista. En la prestigiosa Universidad de Oxford, donde se licenció en política y economía, presidió el grupo eurófilo liberal-demócrata, que en su momento apoyó un segundo referéndum sobre el Brexit.

Según ella misma admitió, escandalizó a sus padres, un profesor de matemáticas y una defensora del desarme nuclear a los que acompañaba a las manifestaciones cuando era niña, al acabar adoptando posturas muy derechistas.

Los conservadores, entre quienes rápidamente se convirtió en una estrella emergente, encajaban mejor con las ideas de esta defensoras de los bajos impuestos.

“Mi filosofía personal”, dijo una vez al periódico The Guardian, “es dar a la gente la oportunidad de tomar sus propias decisiones”.