UNA INDUSTRIA LAXA EN REGULACIÓN

El mercado de los suplementos alimenticios cuenta con una regulación y criterios tan vagos que prácticamente cualquier sustancia o producto que sugiera u ofrezca algún tipo de aporte de presunto origen natural, sintético o semisintético puede comercializarse como tal.

Ya sean macronutrientes:

  • Proteínas
  • Grasas
  • Carbohidratos

O micronutrientes:

  • Vitaminas
  • Minerales

Para lo cual hay toda una gama de productos dirigidos incluso a grupos específicos –deportistas, mujeres, adultos mayores-, todos clasificados de tal forma que son prácticamente de acceso libre y sin mayor advertencia que una leyenda atribuyendo la responsabilidad a quien los recomiende y quien los use.

"Básicamente podemos considerar todo esto, e incluso hasta lo que se utiliza en los gimnasios para aumentar masa muscular, rendimiento y todo ese tipo de sustancias que se venden con fines de mejorar o potenciar diversas funciones de la vida humana".

Dr. Juan Carlos Arana Ruiz, reumatólogo
Dr. Juan Carlos Arana Ruiz, reumatólogo.

De todo ello, lo más común suelen ser los multivitamínicos, de los cuales el doctor Arana Ruiz dice, enfáticamente: “Son innecesarios”.

"Bastaría con que las personas simplemente se alimentaran como debe ser; prácticamente te podría decir que el 95 por ciento de las personas de a pie, sin ningún tipo de enfermedad o patología, no requieren ninguno de estos suplementos".

Dr. Juan Carlos Arana Ruiz, reumatólogo

Y es que si bien puede haber sectores muy puntuales -como el de las personas con enfermedades crónicodegenerativas– para quienes sí hay suplementos que pueden beneficiarlos dependiendo su nivel de afectación, la mayoría de las personas que consumen suplementos los eliminarán por la orina.

"Lo único que haces es producir una orina carísima. Vamos, estás literalmente tirando dinero a través del retrete".

Dr. Juan Carlos Arana Ruiz, reumatólogo

LOS ALIMENTOS QUE DEBES PREFERIR

Aquellas vitaminas cuyo posible destino sea el drenaje son las hidrosolubles, es decir, las que se encuentran y se disuelven con el agua de nuestro cuerpo, como la sangre. Gracias a esto es relativamente fácil eliminar su exceso, ya sea a través de la orina o el sudor.

En total, hay nueve vitaminas hidrosolubles con diferentes efectos y funciones, para las que no hacen falta suplementos pues se pueden adquirir mediante la ingesta de diferentes alimentos:

Vitamina B1 (tiamina): Se encuentra en los frutos secos, las legumbres, la carne y en pescados como el atún o las sardinas.

Vitamina B2 (riboflavina): Presente en la leche, huevos, tejidos animales, carnes magras, pescados y vegetales de hoja verde, como el brócoli o las espinacas.

Vitamina B3 (niacina): Está en sardinas, atún, vísceras, legumbres, cacahuetes y harinas vegetales.

Vitamina B5 (ácido pantoténico): Se encuentra en muchos alimentos, como en el pollo, derivados de la leche, aguacate, brócoli, champiñones o en la yema de los huevos.

Vitamina B6 (piridoxina): Se obtiene de los plátanos, salmón, hígado, nueces y carne magra de cerdo, entre otros alimentos.

Vitamina B8 (biotina): Está presente en hígado, yema de huevo, cereales integrales, papa y pescados.

Vitamina B9 (ácido fólico): Se absorbe de verduras y hortalizas, como las espinacas, el brócoli o la col, así como las legumbres y los frutos secos.

Vitamina B12 (cianocobalamina): Son ricos en esta vitamina los huevos, los productos lácteos, la carne roja o pescados como el salmón y la caballa.

 

Vitamina C (ácido ascórbico): Se puede encontrar en cítricos -naranja, mandarina, kiwi, etcétera-, pimiento, coliflor, brócoli y coles de Bruselas

Pese a su constante expulsión, no obstante, algunos de estos micronutrientes en exceso -especialmente por abuso de suplementos- pueden acarrear problemas. Tal es el caso de la vitamina C y el aumentado riesgo de padecer cálculos renales, como han documentado algunos estudios.

Al margen de ello, donde puede haber más complicaciones es con las vitaminas liposolubles, aquellas que se disuelven en grasas y aceites, almacenándose en tejidos grasos y en el hígado.

"Si una persona tiene un tema de sobrepeso, y si hay obesidad, esta grasa va a tener un depósito especialmente alto de estas vitaminas, que es lo que puede desencadenar después toxicidad que puede ser bastante importante".

Dr. Juan Carlos Arana Ruiz, reumatólogo

Algunas de estas vitaminas son:

  1. Vitamina A: También conocida como retinol, se encuentra en quesos, leche, huevos y en el hígado del pollo o la ternera. También en verduras y hortalizas como las zanahorias, el brócoli y las espinacas.
  2. Vitamina D: Además de producirse a través de la exposición solar, también se puede obtener del pescado azul, el marisco, los lácteos, los huevos y la carne de ternera. Además, está presente en los aguacates y la margarina.
  3. Vitamina E: Se encuentra en aceites vegetales, semillas, frutos secos y hortalizas de hoja verde.
  4. Vitamina K: Algunos alimentos ricos en ella son las acelgas, las espinacas, el brócoli, la col y las zanahorias.

De éstas, el doctor Arana Ruiz advierte, por ejemplo:

  • Se ha demostrado que el consumo excesivo de vitamina E acarrea un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular.
  • A diferencia de lo que hace 15 años se sugería que pasaba, el exceso de vitamina A puede aumentar el riesgo de desarrollar cáncer en personas con predisposición.
  • La vitamina A en exceso también se ha asociado con osteoporosis, e incluso con síndrome de pseudotumor cerebral, también llamado hipertensión intracraneal idiopática.

"Afortunadamente, el 75 por ciento de las veces no va a pasar nada. Estamos diseñados de una forma tan maravillosa, que casi todo lo vamos a lograr equilibrar; pero el resto va a tener consecuencias".

Dr. Juan Carlos Arana Ruiz, reumatólogo

SIEMPRE CON EL MÉDICO DE POR MEDIO

Ante este panorama, lo ideal no sólo es preferir la absorción de nutrientes eligiendo cuidadosamente lo que se come, sino que tampoco está demás una consulta con el médico para conocer con certeza si puede haber alguna deficiencia en particular o ciertas contraindicaciones y riesgos.

Así, la recomendación sobre consumir o no multivitamínicos u otros suplementos va a depender del perfil de salud de cada persona, considerando:

  • Historia familiar
  • Factores de riesgo
  • Hábitos
  • Metabolismo

"Se tiene que considerar el sexo, la edad, el peso, la talla de la persona y si hay una situación de base que demande un mayor consumo de energía, por ejemplo alguien que sea deportista. Son muchas variables que hay que tomar en cuenta, que obviamente sólo lo va a hacer correctamente un profesional capacitado en eso".

Dr. Juan Carlos Arana Ruiz, reumatólogo

¿CUÁNDO DESCONFIAR DE UN SUPLEMENTO?

De acuerdo con el doctor Juan Carlos Arana Ruiz, hoy en día se siguen comercializando 200 productos pirata que no son lo que ofrecen.

Algunas recomendaciones para identificar este tipo de productos fuera de la regulación y potencialmente dañinos son:

  • Evitar adquirirlos a través de páginas de Facebook y perfiles de Instagram que dicen representar grandes compañías, pero no están verificadas con una insignia azul.

  • Verificar si se anuncian con un número identificable de autorización publicitaria de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris).

  • Alejarse de productos con empaques brillantes y coloridos.

"Siempre que vean colorcitos llamativos, ojo, porque eso es igual a ilegal. La Cofepris tiene regulaciones muy estrictas respecto a cómo se deben de empaquetar y comercializar este tipo de productos, y cuando se utilizan colores brillantes eso prácticamente sale de la regulación, al menos aquí en México".

Dr. Juan Carlos Arana Ruiz, reumatólogo

FUENTES: Dr. Juan Carlos Arana Ruiz, reumatólogo especialista en vasculitis sistémicas primarias; Escuela Internacional de Dietética Nutrición y Salud (INENSAL).