RESULTA MÁS COSTOSA LA COMIDA SALUDABLE

Las escuelas del Estado de México arrancaron con la prohibición de venta de comida chatarra, pero alumnos y padres de familia acusaron que los precios se incrementaron.
Gabriel afirmó que el lunch tuvo un incremento promedio de 10 pesos y dijo que un vaso mediano de pepino, jícama y zanahoria le costó 25 pesos. Carmen, con un hijo en secundaria, aseguró que ella esperaba que la comida fuera más barata por tratarse de verduras y aguas de sabores sin endulzantes.
“Nos llevamos una sorpresa, creímos que hasta estarían más baratos los vasos con fruta; no es que le echen la fruta completa, la dividen en porciones, pero resulta que es más caro. En mi caso, mejor me voy a levantar más temprano para ponerle lunch, porque a lo mejor un día no se resiente, pero ya toda la semana, imagínense”, aseguró.

Los padres de familia también expresaron que no se informó sobre alguna restricción para ellos a la hora de enviar el refrigerio.
Jimena Nava, maestra de una escuela secundaria en Toluca, declaró que en su escuela se informó a la cooperativa sobre la prohibición de venta de alimentos ultraprocesados y señaló que los puntos de venta podrían resentir una baja en las ventas.
“Puede que cierren porque les bajen las ventas o también porque los mismos directivos decidan cerrarlas; tengo entendido que en el caso de que se sigan vendiendo esos alimentos, la responsabilidad y la multa caería sobre los directores, entonces es muy probable que muchos no se arriesguen”, aseveró.
ADVIERTEN FALTA DE INFORMACIÓN

Madres de familia de la primaria “José María Morelos y Pavón”, en Tapachula, Chiapas, pidieron tener más información sobre los alimentos que pueden enviar a sus hijos tras el inicio ayer de la prohibición de venta de comida chatarra en el plantel, aunque alertaron que la venta de comida alta en calorías está en los alrededores de la escuela.
“Sí, quisiéramos que nos dijeran qué alimentos sí pueden traer a la escuela; una cosa es lo que no se podrá comer aquí, pero saliendo de la escuela, ahí está la comida chatarra”, dijo la señora Balbina.

Ivón García, madre de una estudiante, dijo que tenían dudas sobre si se iba a multar a las madres que no cumplieran con enviarles a sus hijos comida saludable.
“Pero vimos que la Presidenta Sheinbaum dijo que no, que pedía el apoyo de los padres para no enviarles comida chatarra. Esto está bien para el bienestar de los niños porque están en una etapa de crecimiento y la comida chatarra no es alimento. Desde antes (los maestros) nos comentaron que iba a estar próximo este cuidado de los niños”, indicó.

En la primaria “Gabriela Mistral”, en el municipio de Berriozábal, en la región centro del estado, las mismas autoridades del plantel pidieron retirar la venta de dulces y frituras.
Mauricio de la Rosa, director encargado, dijo que buscarán concientizar a los padres de familia para que las restricciones tengan éxito y señaló que a las autoridades les corresponde con el retiro de comida chatarra.
'NO NOS HACEMOS RESPONSABLES'

Pese a las restricciones para vender productos chatarra en las escuelas, a menos de seis metros de la puerta de la primaria “Antonio A Guerrero”, ubicada en el barrio de San Antonio, en Chilpancingo, Guerrero, los pueden comprar todo tipo de golosinas sin que las autoridades lo impidan.
“Nosotros no nos hacemos responsable de lo que se venda en la calle, al interior de la escuela sí vendemos alimentos saludables”, dijo una empleada del plantel.

Los vendedores de pastelitos, frituras, dulces y refrescos se instalan en los alrededores de la escuela desde antes de la hora de entrada y permanecen ahí hasta la hora de salida, cuando los niños tienen hambre y aprovechan para comprarles.
Un estudiante de la secundaria “Galo Soberón y Parra” dijo desde ayer “desaparecieron como por arte de magia” las rejas de refrescos, las papas fritas, los pasteles y las galletas de la cooperativa del plantel.
“Todavía el pasado viernes seguían vendiendo estos productos, pero este lunes (ayer) retiraron todos esos productos chatarra”, aseguró.
Sin embargo, dijo que afuera de la escuela hay pequeñas tiendas donde se están vendiendo estos productos no saludables.

En la escuela primaria “Fray Bartolomé de las Casas”, ubicada en la calle Ignacio Zaragoza, en la colonia Centro, se observó que frente al edificio hay dos tiendas que venden productos chatarra a donde los niños van a comprar al salir de clases.
ALERTAN DESCONTROL EN LA CALLE

Padres de Ciudad Juárez, Chihuahua, avalaron la prohibición de la comida chatarra dentro de las escuelas, aunque advirtieron que el reto será en el exterior de los planteles, donde los niños pueden comprar refrescos, frituras y golosinas.
“Como mamá me parece muy bien la iniciativa, nada más que sí considero que va a ser difícil al principio implementarla, sobre todo con las ventas alrededor de las escuelas”, consideró Patricia López, madre de familia de la primaria “Abraham González”.

López, quien es madre de dos estudiantes, indicó que aunque autoridades implementen algún tipo de vigilancia en el exterior, el éxito de esta nueva estrategia federal será desde los hogares, donde se tendrán que implementar nuevos hábitos.
“Sí tengo mucha dificultad con mis hijos, sobre todo con el más pequeño, para que coman más saludable y cuando en el entorno está toda la comida que quiero que no coma, pues finalmente lo incentivan a hacerlo”, dijo.
“Entonces, en la medida en que ellos vayan familiarizándose con esta nueva dinámica, con esta nueva forma, yo creo que sí funcionará, pero todo buen hábito requiere de tiempo”.

Maribel Gutiérrez, quien tiene a su hijo en la primaria “Fidel Ávila”, coincidió en que la medida es buena porque es luchar contra la obesidad de la población.
“Cada vez más niños tienen problemas por el sobrepeso, por lo que el saber que tienes ahora en la escuela, que es como la segunda casa de nuestros hijos, un aliado que te permita seguir, que te esté apoyando para seguir buscando que tu hijo cambie de hábitos y mejore su salud, la verdad a mí personalmente si me parece muy bien”, aseveró.