Cada noche, pilotos ucranianos como Andriy merodean en un hangar de aeronaves no revelado, esperando, esperando, hasta que la tensión se rompe con un grito de comando de una sola palabra: “¡Aire!”.

Andriy se sube a toda prisa a su jet supersónico Su-27 y se dirige apresuradamente hacia la pista, despegando lo más rápido posible. Despega tan rápido que aún no conoce su misión para la noche, aunque el panorama general es siempre el mismo: llevar la lucha a una fuerza aérea rusa que es muy superior en número pero que no ha logrado hacerse con el control de los cielos de Ucrania.

“No hago ningún control”, dijo Andriy, piloto de la fuerza aérea ucraniana a quien, como condición para conceder una entrevista, no se le permitió dar su apellido o rango. “Simplemente despego”.

Casi un mes después de la lucha, una de las mayores sorpresas de la guerra en Ucrania es el fracaso de Rusia en derrotar a la fuerza aérea ucraniana.

Los analistas militares esperaban que las fuerzas rusas destruyeran o paralizaran rápidamente las defensas aéreas y los aviones militares de Ucrania, pero nada de eso sucedió. En cambio, las peleas aéreas al estilo “Top Gun”, raras en la guerra moderna, ahora se están librando sobre el país.

“Cada vez que vuelo, es para una pelea real”, dijo Andriy, que tiene 25 años y ha volado en 10 misiones en la guerra. “En cada pelea con aviones rusos, no hay igualdad. Siempre tienen cinco veces más aviones en el aire”.

El éxito de los pilotos ucranianos ayuda a proteger a los soldados ucranianos en tierra y evita bombardeos más amplios en las ciudades, ya que han logrado interceptar algunos misiles de crucero rusos.

Funcionarios ucranianos dicen que el Ejército de su país ha derribado 97 aviones rusos de ala fija. Ese número no se pudo verificar, pero los restos de los aviones de combate rusos se han estrellado contra ríos, campos y casas.

La fuerza aérea ucraniana está operando casi en total secreto. Sus aviones de combate pueden volar desde pistas de aterrizaje en el oeste de Ucrania, aeropuertos que han sido bombardeados pero que conservan suficiente pista para despegues o aterrizajes, o incluso desde autopistas, dicen los analistas.

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Los pilotos ucranianos tienen una ventaja. En la mayor parte del país, los aviones rusos vuelan sobre el territorio controlado por el ejército ucraniano, que puede mover misiles antiaéreos para hostigar y derribar aviones.

“Ucrania ha sido eficaz en el cielo porque operamos en nuestra propia tierra”, dijo Yuriy Ihnat, portavoz de la fuerza aérea ucraniana.

“El enemigo que vuela hacia nuestro espacio aéreo está volando hacia la zona de nuestros sistemas de defensa aérea”. Describió la estrategia como atraer a los aviones rusos a trampas de defensa aérea.

Dave Deptula, decano del Instituto Mitchell para Estudios Aeroespaciales y principal planificador de ataques para la campaña aérea Tormenta del Desierto en Irak, dijo que el impresionante desempeño de los pilotos ucranianos había ayudado a contrarrestar sus desventajas numéricas.

Ucrania ahora tiene aproximadamente 55 aviones de combate operativos, dijo, un número que está disminuyendo debido a los derribos y las fallas mecánicas, ya que los pilotos ucranianos los están “estresando para lograr el máximo rendimiento”.

El Presidente ucraniano, Volodymyr Zelensky, ha pedido repetidamente a los Gobiernos occidentales que repongan la fuerza aérea ucraniana y ha solicitado a la OTAN que imponga una zona de exclusión aérea sobre el país, un paso que los líderes de occidente se han negado a dar.

Eslovaquia y Polonia han considerado enviar aviones de combate MiG-29, que los pilotos ucranianos podrían volar con un entrenamiento adicional mínimo, pero hasta el momento no se han realizado transferencias.

“Las tropas rusas ya han disparado casi mil misiles contra Ucrania, innumerables bombas”, indicó Zelensky en un discurso en video al Congreso el 16 de marzo, pidiendo más aviones.

“Y sabes que existen, y los tienes, pero están en la tierra, no en Ucrania, en el cielo de Ucrania”.

Deptula dijo que transferir estos aviones a Ucrania es fundamental. “Sin reabastecimiento”, dijo, “se quedarán sin aviones antes de quedarse sin pilotos”.

La mayor parte del combate aéreo en Ucrania ha sido nocturno, ya que los aviones rusos atacan en la oscuridad cuando son menos vulnerables a las defensas aéreas.

En los combates aéreos sobre Ucrania, dijo Andriy, los rusos han estado pilotando una variedad de modernos aviones Sukhoi, como el Su-30, Su-34 y Su-35.

“Tuve situaciones en las que me aproximaba a un avión ruso a una distancia lo suficientemente cercana como para apuntar y disparar”, dijo.

“Ya pude detectarlo, pero estaba esperando que mi misil se fijara mientras que al mismo tiempo desde el suelo me dicen que ya me dispararon”.

El piloto maniobró su avión a través de una serie de inclinaciones extremas, inmersiones y ascensos para agotar los suministros de combustible de los misiles que lo perseguían.

“El tiempo que tengo para salvarme depende de qué tan lejos me dispararon el misil y qué tipo de misil”, señaló.

“(Aún así), Todavía puedo sentir una gran descarga de adrenalina en mi cuerpo porque cada vuelo es una pelea”.

Andriy se graduó de la Escuela de la Fuerza Aérea de Kharkiv después de decidir convertirse en piloto cuando era adolescente.

“Ni yo ni mis amigos pensamos que tendríamos que enfrentar una guerra real”, externó.

“Pero no fue así como resultó”.

Andriy ha mudado a su esposa a una parte más segura de Ucrania, pero ella no ha salido del país. Pasa sus días tejiendo redes de camuflaje caseras para el Ejército ucraniano.

Nunca les dice a los miembros de su familia cuándo va a estar de servicio y solo llama después de regresar de un vuelo nocturno.

“Solo tengo que usar mis habilidades para ganar”, dijo Andriy.

“Mis habilidades son mejores que las de los rusos. Pero por otro lado, muchos de mis amigos, e incluso aquellos con más experiencia que yo, ya están muertos”.