¿QUIÉNES HAN DENUNCIADO?

La Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, advirtió que había “reportes preocupantes” sobre el uso de bombas de racimo durante el ataque de Rusia a Ucrania.

Según la también ex Presidenta chilena, el poblado ucraniano de Volnovakha, en la región este de Donetsk, “ha sido prácticamente destruido por completo por bombardeos” durante los cuales la población se ocultó en sótanos.

El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, por su parte, denunció el uso de este tipo de bombas en la guerra contra Ucrania. 

“Hemos visto el uso de bombas de racimo y hemos visto informes de uso de otros tipos de armas que violarían el derecho internacional”, sostuvo Stoltenberg.

Human Rights Watch (HRW) confirmó que las tropas rusas utilizaron bombas de racimo sobre la población de Kharkiv el 28 de febrero.

“Kharkiv está bajo el ataque implacable de las fuerzas rusas y los civiles se esconden en los sótanos para evadir las explosiones y los escombros”, explicó el director de Armas de esta organización, Steve Goose.

El uso de bombas de racimo en áreas pobladas muestra un desprecio descarado e insensible por la vida de las personas".

Director de Armas de HRW, Steve Goose.

¿QUÉ SON LAS BOMBAS DE RACIMO?

Las bombas de racimo son armas que se abren en el aire, soltando submuniciones que se dispersan en un área amplia, con el objetivo de destruir múltiples blancos a la vez. Pueden ser arrojadas por aviones, artillería y misiles, según el Comité Internacional de la Cruz Roja.

Aparte de los daños iniciales causados por las municiones en impacto, tienen una tasa elevada de fallo para estallar de hasta un 40 por ciento.

Eso deja secciones de tierra llenas de submuniciones que pudieran estallar. El regreso a la vida normal en esas áreas se vuelve peligroso, particularmente en áreas densamente pobladas. Algunos países afectados por guerras en el pasado se pasan años tratando de despejar zonas de bombas de racimo.

¿DÓNDE HAN SIDO USADAS?

Estas bombas han sido usadas en muchos conflictos recientes. Las tropas del Gobierno sirio han utilizado a menudo bombas de racimo, suministradas por Rusia, contra bastiones de la Oposición durante la guerra civil, a menudo destruyendo objetivos civiles e infraestructura.

Israel las ha lanzado en áreas civiles en el sur de Líbano, incluyendo la invasión de 1982. Durante la guerra de un mes en 2006 de Israel contra Hezbollah, HRW y la ONU acusaron a las fuerzas israelíes de disparar hasta 4 millones de bombas de racimo hacia Líbano. Eso ha dejado municiones sin estallar que amenazan a los civiles hasta hoy.

¿USARLAS ES UN CRIMEN DE GUERRA?

El uso de bombas de racimo en sí no viola las leyes internacionales, pero usarlas contra civiles puede ser una violación. Como en el caso de cualquier ataque, determinar un crimen de guerra requiere examinar si el blanco era legítimo y si se tomaron precauciones para evitar bajas civiles.

“La parte de la ley internacional donde esto comienza a tener un papel es en el ataque indiscriminado contra civiles”, dijo el director asociado de Human Rights Watch sobre armamento, Mark Hiznay.

Una convención para prohibir el uso de bombas de racimo tiene más de 120 países firmantes que acordaron no utilizarlas, producirlas, transferirlas o almacenarlas y se comprometen a despejarlas si han sido usadas.

Sin embargo, Rusia, Ucrania y Estados Unidos no se han sumado a la convención.