LA TERAPIA DEL ARTE

Úrsula Verea, Patricia Bessudo, Marisa Madero y Claudia Peña

Con el fin de acercar las expresiones artísticas a las personas a través de la terapia, Claudia Peña abrió un espacio en el que mediante distintas disciplinas, los asistentes canalizan sus emociones para convertirse en creativos sin límites.

“Tuve un problema familiar muy fuerte y el arte me salvó la vida, por eso quería compartir con toda la gente la riqueza y alegría que me proporciona este tipo de actividades al abrir este estudio”, contó la fundadora de SUBLIME.

“Siento que es algo que necesitábamos después de la pandemia, todos tomamos clases on line y era necesario volver a conectarnos, vernos a los ojos y convivir con cosas que nos interesan; además, es muy importante ejercitar el músculo de la creatividad que ha estado un poco olvidado en estos tiempos”.

Paulina Treviño, Mónica Urdaneta y Rebeca Fontanot

La anfitriona aseguró que su propósito es que los presentes se desestresen, aprendan a darle un enfoque distinto a los problemas pequeños o grandes y, al mismo tiempo, convivan con otros.

“Se me hace increíble este lugar porque es una nueva forma para que la gente se pueda expresar, es una actividad terapéutica y emocional que te permite sacar muchos sentimientos, así como el talento, que quizá uno no sepa que tiene y que deseé explorar en diferentes áreas”, platicó Marisa Madero.

Visión Creativa

+Talleres de cerámica, hand building y modelado a través de horno para crear las piezas y hacer los esmaltes, pintura al óleo, acuarela, lápiz y grabado son algunas de las técnicas que imparte Claudia Peña junto a varios expertos.
+Cuenta con una biblioteca para buscar inspiración y la decoración del lugar está hecha con las piezas de sus alumnos.
+En el futuro, planea hacer visitas guiadas a museos e invitar a artistas destacados en distintas disciplinas a impartir clases.

Isela Ferro, Isela Pardi y Mónica López

Una disciplina que las invitadas destacaron fue la cerámica, pues al practicarla sienten que es más fácil que un dibujo o pintura.

“Descubrí que no me gusta hacer caras humanas, sí me fascinan los árboles, pero siempre tengo la duda sobre qué pintar, en cambio en esta clase hago servilleteros, platos y macetas o cualquier otro elemento; hace poco se me rompió un frutero en mi casa y lo hice de nuevo, es más sencillo de crear en este tipo técnica”, compartió la creadora de Let’s Dance Studio, Adriana Dávila.

Otro punto que destacaron las asistentes es que el arte es una forma de meditar y la sensibilidad es muy importante porque deben estar presentes en el momento de crear; además, durante el proceso se relajan y canalizan sus sentimientos de una manera distinta.

Victoria González
Adriana Dávila y Francesca Ronci
Tere Haua y Macarena Pérez
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