APAPACHO MATINAL

Con variedad de música setentera, coreografías y un brunch, las alumnas del Irish Institute México femenino consintieron, como cada año, a los adultos mayores que forman parte de la comunidad irlandesa.

Para darles un momento de alegría, niñas y adolescentes fueron las protagonistas de un festival al ritmo del musical “Mamma Mia!”, a través del cual levantaron el ánimo de los asistentes.

Rosario Anciano

“Fue muy emocionante, tuve una remembranza preciosa, me acordé de mi época; además, ver a mi nieta tan parecida a mí fue algo grandioso. Hicieron un trabajo excepcional”, dijo Rosario Anciano, abuela de María Sánchez, una de las participantes de la puesta.

Durante la convivencia, los presentes, además de compartir entre ellos, también coincidieron en la importancia de que esta clase de eventos se realice nuevamente.

Regina Hernández y Blanca Pliego

“De esta manera es posible conocer a los papás y abuelas, incluso, ahorita me encontré a varias compañeras de la escuela; me parecen muy bonitas las reuniones, porque te integras y conoces a las familias, como era en nuestros tiempos”, opinó Blanca Pliego.

Al tratarse de uno de los primeros encuentros sociales tras la pandemia, en los pasillos del colegio se sintió un ambiente muy particular, gracias al sinfín de sentimientos que surgieron de principio a fin, pues, además del show, se montó una pequeña feria del libro.

“Una de las maravillas de esta escuela es que siempre nos integran a todos y eso hace que cada familia crezca con amor”, expresó Helue Iza, abuela de Helue Aboumrad, “me hacen llorar, porque así vi en su momento a mis hijos; estar aquí me permite apreciar cómo mis nietos crecen”.

Helue Iza, Helue Aboumrad y Ernesto Morales

Lo que más me gustó fueron los bailables y la música, estuvieron muy coordinadas todas”.

ALICIA RIVERA, abuela de Isabel Castañón
Isabel Castañón y Alicia Rivera

Estas actividades son importantes para que las pequeñasse instruyan y les quede esto para siempre”.

RAÚL TENORIO, abuelo de Regina Tenorio
Raúl y Regina Tenorio

El brunch para consetir a los abuelitos consistió en molletes, jugo verde y de naraja, café y pan.