Las acciones básicas

  • Debes mantener las computadoras o dispositivos actualizados, protegidos con contraseñas y bloqueados cuando no estén en uso.
  • Es ideal realizar un respaldo frecuente, tanto de la información como de las configuraciones de nuestro buzón de correo.
  • Además, debes depurar la información sensible y no mantenerla en el buzón.
  • No olvides que no debes compartir contraseñas de inicio de sesión ni permitir que otras personas hagan uso de tu buzón.
  • No abras ni respondas correos de dudosa procedencia.

En tu correo web:

  • Para iniciar sesión en la cuenta, utiliza una contraseña segura que contenga caracteres especiales.
  • Toma las precauciones con el navegador desde donde se hará la consulta. Revisa que se encuentre actualizado y que la URL sea segura (inicia con HTTPS y corresponde al nombre de dominio de la organización o proveedor del servicio).
  • Inicia una navegación web privada en equipos compartidos.

Al usar Outlook y apps móviles:

  • Asegúrate que la computadora o dispositivo donde está alojado tu correo sea seguro, verifica que cuente con antivirus actualizado y que no sea de uso compartido.
  • Protege con contraseña el archivo .PST que aloja tu información. También debes respaldarlo periódicamente dependiendo de la importancia de la información que se encuentre alojada en él.
  • Recuerda sólo instalar aplicaciones oficiales del proveedor del servicio o las autorizadas por tu centro de trabajo.