Gabriel Quesada, Elena Rivero, Erika y Gabriel Quesada

Formar a los mejores pilotos mexicanos dentro de un ambiente familiar son los principios por los que se rige AIRE Escuela de Aviación, la cual celebró su aniversario número 18.

“Yo quería ser aviador, pero las situaciones económicas no me lo permitieron, la vida me condujo a ser ingeniero en electrónica por la Universidad Anáhuac. Cuando mi hijo, Gabriel, sacaba buenas calificaciones, lo llevaba a volar como regalo una hora los sábados, en una escuela que ya no existe”, contó el fundador Gabriel Quesada, conocido como “El Inge” entre los alumnos.

“Los mismos instructores me convencieron de crear una nueva, para la que se necesitaba un hangar, papelería, ganas, voluntad, carácter y decisión, y así surgió”.

(Atrás) Iñaki Abascal y Emilio Niño. (Adelante) Santiago García, José de Iturbide, Gabriel Quesada y Ricardo de Iturbide

Hasta ahora, cuentan con 800 estudiantes y 200 aviadores egresados, quienes se encuentran en las principales líneas comerciales, cargueras, así como vuelos ejecutivos y particulares; además, constantemente invierten en equipo y simuladores para estar a la vanguardia en tecnología aérea.

“Estamos muy entusiasmados con dos sucursales más en Mazatlán y la base de Celaya porque ahí se encuentra la fábrica del primer avión mexicano llamado ‘Halcón II’, a cargo de Giovanni Angelucci, el cual va a sustituir a los 18 actuales por tecnología nueva, ya que cuenta con motor eléctrico para evitar la contaminación”, detalló Quesada.

"Queremos que la industria de la aviación mexicana realmente sobresalga, los pilotos que formamos en México son de tan buena calidad que están posicionados en las principales líneas asiáticas”.

GABRIEL QUESADA, fundador
(Atrás) Iñaki Abascal y Emilio Niño. (Adelante) Santiago García, José de Iturbide, Gabriel Quesada y Ricardo de Iturbide

Su hijo, Gabriel, agregó que éste es un buen momento para ser aeronauta, pues las empresas aéreas tienen un crecimiento rápido que en los próximos años se reflejarán y, asegura, esta carrera ofrece un buen nivel de vida.

Durante el festejo, realizado entre los aviones y pistas de aterrizaje, los abrazos y lágrimas de felicidad no faltaron y tanto graduados como alumnos intercambiaron recuerdos de su formación.

“Estoy contenta de ya pilotear, fue mi sueño y tener esta licencia es haberlo cumplido, los conocimientos que aquí adquirí fueron bastantes, en esta formación te debes mantener al día y seguir estudiando constantemente”, platicó Fernanda Ramos, de 22 años.

“Toda mi carrera fue muy padre porque aquí te hacen sentir incluída; al principio estaba nerviosa por el tema de ser mujer, había escuchado comentarios que este sector podía ser pesado para nosotras, pero nunca tuve problemas de ese tipo, siempre me sentí apoyada y escuchada”.

(Atrás) Daniela de la Cruz, Karla Espinosa, Emilio Niño, Diana Mondragón, Mabel Torres, Raquel Orozco y Zacharías Wolf. (Adelante) Santiago García, Yohana Sánchez, Fernanda Ramos, Liliana Reséndis, Azul González, Melannie Herrera, Sofíe Feregrino e Iñaki Abascal

"Han sido muchos sacrificios y esfuerzo, la empresa es familiar y esto nos ha unido aún más; nos destacamos por la hermandad y el trato personalizado que les damos a los alumnos, los tratamos como nuestros hijos y eso les gusta a los papás”.

ERIKA QUESADA, ingeniera industrial y directora de AIRE

Otro de los puntos que destacan es la confianza que se les brinda, pues en cualquier momento pueden preguntar para despejar dudas o comentar cualquier situación que hayan detectado en los aviones durante las operaciones.

“A todo el equipo le deseo lo mejor y que permanezcan por muchos años más; a los que están aprendiendo les diría que se tomen su tiempo para adquirir conocimientos, volar una aeronave es muy distinta a otra. Una de las mejores cosas que aprendí es disfrutar cada vuelo, también a cuidar y ayudar a todos, es algo que siempre recordaré”, mencionó el estudiante Zacharias Wolf, estudiante.

Tania Álvarez, Patricia Capdevielle y Mariana Amador
Rodrigo y Jashive López

+ Tras la comida, los 350 invitados se trasladaron a un cine cercano para disfrutar, en dos salas, la función ‘Top Gun: Maverick’, y, previo al comienzo de la película, se proyectó un video con la historia de Aire y sus integrantes.