VALLE DE BRAVO.- En marzo de 2019, Gabriela Chanona y Diego López cruzaron miradas por primera vez durante una jugada de poker en casa de ella.

A partir de ahí, comenzaron a coincidir en varios planes con ese grupo de amigos y, en mayo, empezaron a salir, hasta formalizar su relación en junio al cenar sushi, platillo favorito de la novia.

El 11 de septiembre de 2020, Diego le había dicho a la ingeniera civil por la Anáhuac que su socio del despacho de abogados, Alejandro, los había invitado a pasar el fin de semana al Pue blo Mágico mexiquense para descansar por el encierro de la pandemia.

PAPÁS DEL NOVIO

Maribel Rivera y Miguel Ángel López

Ese día, el egresado de Derecho por la Anáhuac le insistió que salieran lo más tem prano, pero Gabriela tuvo un par de juntas y no agarraron su camino hasta las 17:00 horas.

Con el retraso y al llegar a la casa del “socio”, una hostess les pidió sus “boletos” y Diego entregó dos “pases de abordar” con sus nombres escritos. Gaby no entendía nada, pero pensó que los habían invitado a algún evento importante.

FAMILIA DE LA NOVIA

Guillermo y Carmen Chanona, Pilar Amaro, los recién casados, Manuel Garza, abuelo de la novia; Tamara y Guillermo Chanona y Montserrat Hogaza

Mi mayor deseo es que el amor, la ilusión y la alegría permanezca en ellos para toda la vida, y sus sueños y proyectos de pareja se hagan realidad”.

CARMEN CHANONA, mamá de la novia

Cuando la pareja comenzó a caminar por el hogar se encontró con varias sorpresas como fotos de los dos y detalles que él había preparado para ese día, haciendo referencia a un viaje que estaban iniciando, pues lo que más disfrutan los dos es conocer nuevos lugares.

Al llegar a la terraza y al pie de la alberca, él se hincó y le pidió que fuera su esposa; esa misma noche, llegaron las familias de ambos para festejar y pasar todo el fin desemana juntos.

La novia con sus amigas del Instituto Irlandés, Jimena Ruiz, Marcela Girón, Cristina Canino, Mariana de la Vega, Sofía Soto Borja y Angelina Serrano

“Admiro de Diego que siempre está buscando nuevas cosas que lo hagan crecer y la capacidad que tiene para darle a cada persona un lugar importante en su vida; tiene millones de amigos y los hace sentir especiales”, contó Gabriela, quien tiene un MBA en Booth, la escuela de Negocios de la Universidad de Chicago.

Más de un año después, los ahora esposos regresaron a Valle de Bravo para darse el sí en una ceremonia oficiada por el Padre Ignacio Camarena Arias, L.C., en Rosmarino, sitio donde también se llevó a cabo el banquete servido por Eduardo Kohlmann.

Carolina Toro, Mariana Piazza, Marcela García-Peña y María Arellano, compañeras de Gabriela en Chicago Booth

“Es tan dedicada y tenaz para siempre conseguir lo que quiere y lo que se propone. Tiene un gran corazón, ve por los demás antes que por ella y quiere aprender cosas nuevas, conocer lugares diferentes, nunca para”, compartió el socio del despacho González Rossi Abogados.

Para su luna de miel, los jóvenes realizaron una aventura que inició al sur de África y terminó en las islas Maldivas, en la que visitaron las Cataratas Victoria, Zimbawe, Botswana, safaris, nadaron con tiburones y se asombraron con el desierto de Namibia.

La ceremonia fue oficiada por el Padre Ignacio Camarena Arias, L.C., en el bosque de Rosmarino y fue amenizada con música instrumental de Imbatto Music.

(Arriba) Mariana Piazza, Montserrat González, Rossana Abud, Marcela Girón, Sofía Fernández, Paulina Martínez, los novios, María Paula Dávila, Tamara Chanona, Rocío Durán, Lourdes Escamilla, Angelina Serrano, Diana Mota y Marcela García-Peña. (Abajo) Gabriel López, Ricardo Alvarado, Andrés Gudiño, Mauricio Cervantes, Santiago Hill, Rogelio Sánchez, David Mireles y Miguel López

Guillermo Chanona acompañó a su hija hasta el altar

Juntos bailaron ‘ There You’ll Be’, de Faith Hill.

Los recién casado eligieron “Perderme Contigo”, de Bacilos, como su primer baile.

El momento de la liga fue uno de los más divertidos para los 430 invitados

Los novios bailaron y disfrutaron cada momento de su boda