Ligia (Lily) Ceballos Franco nació en Madrid el 29 de mayo de 1968 con el nombre de María Diana Ortiz Ramírez, y fue entregada a un matrimonio mexicano que se la llevó a Mérida inscribiéndola como hija natural, nacida en México.

Según el padre adoptivo de Ligia, ya fallecido, y otros múltiples testimonios recogidos directamente por Amnistía Internacional (AI), esta pareja recurrió a las autoridades eclesiásticas de Yucatán, pues no podían tener hijos de forma natural.

El matrimonio buscaba una niña blanca, de rasgos europeos, y habría pagado la cantidad de 50 mil pesetas por la adopción.

De acuerdo con AI, Ligia podría haber sido víctima de desaparición forzada en España en 1968 durante el franquismo.

El 15 de febrero de 2017, la mujer presentó una denuncia penal ante la entonces Procuraduría General de la República.

Unos años antes, ella descubrió que había nacido en España con una identidad distinta y que había sido entregada a quienes hasta entonces consideraba sus padres biológicos.

Para Amnistía Internacional, que apoyó la presentación de la denuncia, este caso podía enmarcarse dentro del así denominado “robo de bebés” en ese país.

Sin embargo, luego de tres años de investigación, el Ministerio Público mexicano decidió no ejercer la acción penal en el caso.

"Aunque durante la investigación se han dado importantes avances para restablecer la verdadera identidad de Lily y arrojar luz sobre hechos importantes de su pasado, la Fiscalía mexicana ha considerado que el fallecimiento de los presuntos perpetradores es uno de los argumentos para justificar el fin de la investigación penal".

Amistía Internacional

Ante ello, los representantes legales de Ceballos presentaron esta semana un escrito de impugnación contra la decisión, que se discutirá en una audiencia oral en las próximas semanas.

Demandan garantizar su derecho a la verdad, así como el restablecimiento de su identidad y origen biológico.

“Lamentamos que desde la Fiscalía General de la República Mexicana se haya decidido no ejercer la acción penal por el caso de Ligia Ceballos Franco”, señalo Esteban Beltrán, director de Amnistía Internacional España.

“Impidiendo así la realización del derecho a la verdad y a la propia identidad de Lily; a saber quién fue su madre biológica y si fue separada de ella con o sin su consentimiento”.

Edith Olivares Ferreto, Directora Ejecutiva de Amnistía Internacional México, llamó a las autoridades mexicanas a continuar con la investigación para ayudar a Lily a encontrar la verdad sobre su familia, “y no contribuyan a perpetuar el clima de impunidad que hasta ahora acompaña a los casos de ‘bebés robados’ en España”.