
Lucía Aguilar

"Fui por quinta vez a la marcha del 8M porque la mayoría de las mujeres tristemente hemos pasado por alguna situación de acoso, abuso o violencia en algún momento de nuestras vidas. Muchas veces por vergüenza, por el qué dirán o por dependencia económica, etcétera, no decimos nada".
Lucía Aguilar
Andy Cervantes

"Ya van varios años que asisto, pero hoy, que ya soy mamá, siento más responsabilidad que nunca porque está en nuestras manos criar hombres sensibles y respetuosos con los que podamos sentirnos seguras y apoyadas. Quiero que mi hijo aprenda desde pequeño con el ejemplo en casa, que es en realidad donde toda educación comienza".
Andy Cervantes

Aurora Gómez

"Yo nunca había ido a la marcha, esta es la primera vez que participo, mi hija ya había ido en años anteriores, incluso yo el mismo día no tenía planeado ir, pero escuché la historia de una de las que iba a venir con nosotros, que a su hija la mataron delante de su niño de 3 años, una cosa espantosa, y Ana, mi hija, me dijo 'mamá, yo creo que alguna vez debes de ir y me encantaría que fueras conmigo', entonces la verdad es que se me hizo padrísimo poder compartir esta experiencia con mi hija porque hay unas cosas que no las entiendo muy bien y quería sentirlas y vivirlas, y definitivamente mis sentimientos fueron varios.
En cuanto llegué a la Minerva, que era el punto de partida, la verdad es que la piel se me puso chinita de ver esa cantidad exagerada de mujeres coreando muchas frases y muchas cosas, todas unidas, todas con los colores diversos, que cada color significa algo, y así iniciamos la caminata.
Puedo decir que la verdad no estoy de acuerdo en que destruyan puertas de los bancos, cristales, establecimientos, no lo entiendo, alguna de ellas me dijo 'tienes que ponerte empática porque esas personas no las escuchan y se tienen que hacer notar de alguna manera', pero fíjate que me pasó algo muy curioso, las dos personas que yo vi destruir puertas de bancos y cristales, la verdad es que no me empaticé porque a la persona que vi hacerlo, no era una persona que pareciera que había perdido a alguien y que no le hubieran hecho caso, más bien lo sentí como con coraje.
Sé perfectamente que es algo polémico, pero todo lo demás me gustó mucho, la sororidad de todas, la empatía de todas, todo mundo compartiendo, muchos establecimientos regalando aguas o sándwiches, la mayoría de los establecimientos con las mujeres que trabajan ahí, estaban afuera de alguna manera apoyando, las que íbamos marchando lo agradecíamos y echábamos alguna porra a todas las trabajadoras. La verdad sí me gustó participar, me gustó mucho ir, y pues ojalá se pudieran lograr muchas cosas".
Aurora Gómez
Edsa Ramírez

"Para mí la marcha es un símbolo de no vivir con miedo. Es alzar la voz para visualizar que no estamos contentas con las condiciones con las que vivimos siendo mujer en México. El ir por la calle y tener miedo de que alguien te diga algún piropo ofensivo, que te toquen, que vayas en el Uber avisando constantemente donde estás, que no podamos caminar solas por miedo a que te maten/violen. Además de que es un momento de mucha sororidad y empatía. De hacer ruido por los que están siendo ignorados por el Gobierno y el sistema judicial. Por los cientos de denuncias que quedan ignoradas al día. Marcho para pedir consecuencias acordes al abuso que personas ejercen sobre la mujer por el simple hecho de ser mujer. Marcho para que mis hermanas estén seguras, para hacer ruido por las que ya no están. Me encantaría que más mujeres se unieran a la marcha, porque muchas veces se toma como un tema de burla o de polarización. No se trata de 'femininazis', no se trata de mujeres violentas, ni mucho menos de odiar a los hombres. Mujeres maravillosas como Simone de Beauvoir, que escribió El Segundo Sexo, pueden ser una fuente de educación e inspiración para mujeres y hombres que quieran entender las bases del movimiento. ¡Ahí estaré cada año!, levantando la voz con mis hermanas, por y para ellas".
Edsa Ramírez

Pamela Ortiz

"Este año no fui a la marcha, pero es el primero que no voy desde que el movimiento empezó, aunque creo que es fundamental manifestar la postura de cualquier manera.
La lucha por la igualdad de las mujeres se ha visto reflejada en muchos aspectos, en muchos ámbitos y de manera positiva desde que este movimiento empezó, y eso me motiva cada año a participar y expresar mi apoyo a todas esas mujeres que, como yo, peleamos por un mejor futuro para nosotros y nuestras familias".
Pamela Ortiz
Ana Oetling y María José González Cosío

"Asistí a la marcha del 8M porque creo en la importancia de alzar la voz y (re)tomar las calles para visibilizar las violencias que enfrentamos las mujeres en México.
Mi primer 8M fue en 2020, cuando junto con algunas amigas decidimos marchar porque, como dicen, 'cada quien se vuelve feminista por su propia historia'. Desde entonces el feminismo me atrapó, y en los últimos años me he dedicado a estudiarlo de manera más profunda.
Cada año marcho con más razones que el anterior. Primero lo hice por mi propia experiencia, luego al ver las historias de violencia de género en mi círculo cercano, y conforme he seguido aprendiendo, he sumado a mis motivos las luchas de mujeres que viven violencia y enfrentan opresión cotidianamente.
La lucha feminista es de todos los días, pero el 8M es un momento clave para unir nuestras voces, visibilizar las problemáticas que nos atraviesan y exigir cambios en un País donde ser mujer implica tantos riesgos y desigualdades".
Ana Oetling

"Marché porque soy mujer y porque he visto, en mi propia vida y en las de tantas otras, lo que significa crecer en un mundo que nos exige más y nos da menos.
Marché porque soy madre de tres hijos y dos postizas. Porque quiero que las niñas crezcan en un mundo donde no tengan miedo, donde sus sueños no tengan límites, donde su voz sea escuchada y respetada. Pero también marché por mis hijos hombres porque quiero que crezcan siendo hombres que se amen tanto a sí mismos que nunca necesiten apagar a nadie. Quiero que sean hombres libres, capaces de expresar sus emociones sin miedo, sin la carga de mandatos que los obliguen a ser duros o callados. Que no busquen encajar en lo que normaliza lo injusto, lo violento, lo opresivo.
Marché porque acompaño a mujeres en espacios de reflexión y sanación, y he escuchado sus historias de lucha, de dolor, de resistencia. Porque he visto cómo la violencia, la desigualdad y la falta de oportunidades nos afectan a todas, y porque sé que el cambio empieza cuando nos atrevemos a mirarlo de frente.
Marché porque creo en la fuerza de la comunidad, en el poder de la palabra y en la transformación desde adentro. Porque sé que no se trata de una guerra entre géneros, sino de una lucha conjunta por un mundo más justo, más humano y más incluyente.
Marché porque no quiero que ninguna mujer más tenga que justificar su existencia. Porque la igualdad no debería ser un privilegio, sino un derecho garantizado. Porque el amor, el respeto y la empatía son la base de la sociedad que sueño para mis hij@s y para las generaciones que vienen.
Marché y marcharé porque creo en el cambio, y porque estoy dispuesta a ser parte de él".
María José González Cosío
Información: Carolina Herrera y Jimena de la O. Fotos de testimonios: cortesía.