Notas de ayuda

Mari Rouss Villegas y Jay de la Cueva

Para el cantante Jay de la Cueva, ser parte del cambio y crear conciencia es su prioridad, pues asegura que si el ser humano se esfuerza por comprender cuál es la importancia de su existencia, tendrá más serenidad y mejores momentos.

Es por esto que convencido de la relevancia de que las personas se ayuden entre sí, sobre todo, cuando hay una necesidad de por medio, eligió Fundación MGAS para aportar a la causa y donó una guitarra firmada por todos los integrantes del grupo Moderatto.

Todos tenemos siempre una intención de hacer algo y cada quien, a su manera, puede contribuir de alguna forma, por eso tengo una profunda admiración hacia quienes mueven cosas para apoyar a otros”.

Jay de la Cueva
Norberto de la Luz

El instrumento fue adquirido por una barbería en la Condesa, donde será exhibido en sus muros y a la entrega de éste acudió Jay junto a la presidenta de la asociación beneficiada, Mari Rouss Villegas.

“El 2020 fue uno de los años más retadores y 2021 no se queda atrás, por lo tanto, para nosotros es muy importante contar con este tipo de auxilio y que más personas se sumen a nuestra obra, pues es la única manera en la que podemos continuar con las labores, las cuales se pausaron durante la crisis de salud”, dijo la también fundadora de la organización.

Yo hubiera creído que la pandemia, per sé, nos haría valorar y tratar de confortarnos unos a otros en nuestro dolor, pero no ha sido así, por lo que creo que es vital pedir a la gente que se una a cualquier motivo, porque es momento de darnos la mano y mostrar solidaridad”.

Mari Rouss Villegas

Con el dinero recaudado de esta pieza, la cual también fue customizada por la artista plástica Ana Lucía Tejeda, más otros proyectos, la institución podrá reanudar las jornadas de operaciones Ulzibat para niños de escasos recursos con parálisis cerebral espástica.

Además de estas acciones, tanto el intérprete como la filántropa tienen planeado un concierto, cuando sea posible hacerlo presencial, para que los pequeños que sufren de este padecimiento tengan la oportunidad de ver a la agrupación en vivo.

La labor de Jay me pareció increíble y reconocerlo como ser humano me dejó con el ojo cuadrado, no me lo hubiera imaginado así, aquí lo conocemos como cliente, pero, hoy, lcomo un gran caballero”.

Israel González, empresario
Dora Rico e Israel González