La carne no es lo único que puede disfrutarse a la parrilla. Texturas consistentes, aromas amaderados y colores vibrantes son algunas de las ventajas de cocinar las verduras al grill.

1. Opta por la madera de manzano, es menos potente que la de mezquite o nogal (las cuales se recomienda para res o cordero) y permite que los sabores de las verduras resalten.

2. Utiliza calor medio. Se mide al acercar la mano a la parrilla, a una pulgada de distancia, y aguantar cinco segundos.

3. Avienta las verduras enteras directo a la brasa. Si son tiernas, como la calabaza o la berenjena, sazona con solo un chorrito de aceite; si son más duras y almidonadas, como la papa o el camote, envuélvelas en aluminio para que se cocinen parejo y su misma humedad ayude a agilizar la cocción.

4. Si quieres rebanarlas, hazlo en cortes gruesos porque los pequeños se cuelan entre las rejas y se ablandan más fácilmente.

5. Los champiñones, portobellos, setas y otras joyas del reino fungi no se pasan por el chorro del agua para lavar, solo se deben limpiar con un trapo húmedo, de lo contrario no se van a dorar y sí van a tener textura apelmazada.

6. Evita remover las hortalizas una vez que estén en el asado, el objetivo es que se doren, no que se hagan papilla.

7. Aliña con aceite de oliva y sal de grano, es bien sencillo y le da un plus de sabor al plato.

Atrévete a experimentar con otros ingredientes, puedes incluso hacer una ensalada asada. La lechuga romana, orejona e italiana se pueden "parrillar" junto con espinacas y verdolaga para hacer algo diferente, solo hay que partir por mitad o en pedazos grandes para que se puedan manipular fácilmente en el asador.
Óscar Palos
Parrillero

Información: Viridiana Muñoz