Un respiro al natural

Entre paisajes inspirados en la Toscana, un reducido grupo de citadinos se desconectó de su rutina diaria y durante 24 horas vivió una serie de actividades campiranas llenas de relajación.

Con una convocatoria limitada a 12 asistentes, Viñedos San Lucas organizó su primer retiro espiritual de un día, dedicado a las personas con poco tiempo, pero que procuran su bienestar.

Paulina León, Renata Rueda y Penelope Aboites

No conocía este lugar, me habían dicho que estaba muy bonito, entonces, al ver el evento en Internet, con muy poquitos lugares, sentí que era el momento indicado para hacerlo, pues me gustó que fuera muy exclusivo”.

Paulina Leon, publicista

Después de instalarse en sus habitaciones y tomar el desayuno al aire libre, la aventura comenzó con un recorrido en bicicleta y a pie por este complejo turístico, seguido de una comida.

Posteriormente, los invitados, en su mayoría mujeres de diversas edades,  disfrutaron del spa y las áreas húmedas del lugar, con las que prepararon sus cuerpos a las clases de meditación y yoga.

Manuel García

Éstas son dos disciplinas que todos deberíamos integrar a nuestra vida porque nos ayudan a tener un equilibrio físico y mental; si las unimos, les podemos sacar mayor provecho, sin importar a lo que te dediques”

Manuel García, actuario

A la orilla del lago y con los colores del atardecer como escenario, los asistentes
disfrutaron de los conocimientos de la experta en wellness, Claudia Suinaga, durante casi dos horas.

Ya con el anochecer y las estrellas como testigos, en la Casa Club se realizó una cata a ciegas, en la que degustaron los tres vinos de Viñedos La Santísima Trinidad.

Alejandra Mojica y Lucia Rangel

Después de tanto tiempo de relajamiento y comida rica, las instalaciones fueron mi parte favorita, porque el lugar está increíble; de una u otra manera te desconectas de la rutina y estás en completo contacto con la naturaleza”.

Lucía Rangel, asesora de imagen

Al día siguiente, en punto de las 8:00 horas, nuevamente los citadinos tuvieron una clase de yoga y una de meditación a lo que le siguió el desayuno y con esto concluyó el retiro.