La idea de los días especiales padre e hijo surgió después de que el empresario y su esposa, Miriam Huber, tomaran el curso PECES (Padres Eficaces con Entrenamiento Sistemático), por lo que una vez a la semana les da a sus dos hijos mayores, Raquel, de 3 años, y Ale, de 2 años, entre una y dos horas a cada uno. Las actividades que realizan son diferentes, como ir al parque, al centro comercial, hacer un picnic o jugar futbol, lo importante de este tiempo a su lado es que se olvidan de los celulares, las tablets y de cualquier distracción.

“Disfruto todo de estos instantes, en especial, que me desconecto por completo y que sólo es tiempo de papá e hijo o hija”.

NICOLÁS PIZARRO

El jinete de salto comparte con sus hijos, Nico y Maca, la pasión por la equitación, pues entrena a ambos y, para él, significa que se preocupan e interesan por su trabajo, además de que le encanta compartir los triunfos a su lado. Este tiempo le ha ayudado a crecer personal y profesionalmente, pues debe separar el sentimiento para que el crecimiento de los pequeños en el deporte sea el objetivo principal.

“Como papá, los momentos de aprendizaje en el deporte me dan oportunidad de forjarlos como seres humanos, y cada triunfo me encanta compartirlo con ellos”.

LÁZARO ÁLVAREZ

Por sus horarios de trabajo, el empresario restaurantero dedica varias horas de los fines de semana a sus dos pequeños, Jerónimo y Aitana, tiempo en el que realiza varias actividades con ellos, como montar a caballo, andar en moto 4×4 y jugar con animales, las cuales normalmente no hacen con su mamá, Mariana Rubio. Para Lázaro, este tipo de convivencia crea en los niños memorias con él que quedarán grabadas por siempre y, así, ellos las puedan replicar con sus hijos.

“Ser papá es algo increíble, antes de serlo no tenía expectativas claras, pero ha sido una experiencia sumamente gratificante y de mucho aprendizaje”.

PEDRO CHECA

Todos los domingos son días padre e hijo para el empresario y el pequeño Pedro, quienes desde hace dos años tienen “boy nights”, en las que se divierten jugando maquinitas y, para el esposo de Kitzia Mitre, éste es su momento especial de la semana, el cual le sirve para conocer mejor a su hijo y no perderse ningún detalle de su crecimiento.

“Creo que es súper importante que tengamos estos espacios solos para tener una relación cada día más fuerte”.