Era puro amor, intensidad, cariño y familia a tope. Hay quienes traen al mundo una luz tan grande, que incluso después de haberse ido, esa luz permanece”,

Patricia Mereles Torreblanca

Como una mujer sencilla, detallista, entregada, alegre, generosa y divertida, para quien no existía nada negativo, así recuerdan sus familiares a Patricia Mereles Torreblanca, tras su sensible fallecimiento.

Mi mamá era un gran alma que ayudaba y estaba presente en todo momento, un gran alma que nos seguirá uniendo hasta juntarnos con ella en el cielo”.

Patricia Mereles Torreblanca con su padre, Enrique Mereles Flores

Patricia Mereles Torreblanca nació el 15 de diciembre de 1947 y, a decir de sus seres queridos, vivió una infancia feliz, fue una niña muy contenta y alegre junto a sus hermanos, Norma, Tatiana y Enrique, y sus padres, Enrique Mereles Flores y Norma Torreblanca Elías Calles.

Le gustaba vivir con intensidad, disfrutar al máximo y siempre ponía a su familia primero. Fue la mejor mamá, abuela y esposa, pero, sobre todo, la mejor amiga”.

Con sus hermanos, Norma Mereles, Enrique Mereles y Tatiana Mereles

Mi mamá era el gesto más grande de cariño, comprensión y amor. Para ella, la vida no tenía límites. ¡Le encantaba vivir!”.

Con su pareja, Julio Hirschfeld , cumplió 52 años de matrimonio.

Desde la primaria hasta la prepa, cursó sus estudios en el Instituto Asunción de México, A.C.; se preparó un año en Pasadena, California, en el Ramona Convent, y se graduó de la carrera de Educadora en el Colegio Ignacio L. Vallarta, para después fundar el Kínder TinyTots.

Tuve la suerte de tener a una gran suegra, me tocó esa dosis de alegría que recibieron todos los que la conocieron; incomparable, irreemplazable. Gracias por todo, Patty. te extrañamos. Te quiere, Carlos”.

Patricia Mereles Torreblanca y su hija, Patricia Hirschfeld

La más buena onda, divertida, la mejor amiga y compañera”.

Julio Hirschfeld, Jaime Hirschfeld, Jerónimo Hirschfeld, Patricia Hirschfeld, Julio Hirschfeld, Patricia Mereles, Javier Hirschfeld, Jorge Hirschfeld y Joaquín Hirschfeld

Esquiar en agua en el Puerto de Acapulco y Valle de Bravo y disfrutar de la naturaleza en Puerto Escondido, Oaxaca, eran de sus más grandes hobbies de Patricia Mereles Torreblanca; además, también amaba esquiar en la nieve.

Vivía la vida al máximo, disfrutaba cada momento”.

Doña Patricia Mereles Torreblanca con su esposo, Julio Hirschfeld, sus siete hijos, sus seis nueras, su yerno y sus 27 nietos.

Pensaba hasta en el último detalle, era muy detallista, vivía la vida intensamente, extremadamente generosa, dando siempre mucho cariño; divertida, muy alegre y amiguera. Era una excelente esposa, mamá, suegra y abuela”.

El 6 de agosto de 1970, Patricia Mereles Torreblanca y Julio Hirschfeld se casaron en la CDMX.

El 6 de agosto de 1970 se casó con el amor de su vida, Julio Hirschfeld Sáenz, con quien cumplió 52 años de matrimonio y formó una familia con gran amor al lado de sus siete hijos, Julio, Javier, Jerónimo, Jaime, Patricia, Jorge y Joaquín, y sus 27 nietos, a quienes siempre puso en primer lugar.

Le doy gracias a Dios por la oportunidad de haber estado junto a Patty tantos años; un corazón enorme en donde cabíamos todos”.

Patricia Mereles Torreblanca con sus nueras, Stephanie Von Hauske, Polina Panopoulos; su hija, Patricia Hirschfeld, y sus nueras, Ana Arteaga, Pilar Caraza y Mariale Silveti

Persona que la conocía, quedaba fascinada con su forma de ser tan sencilla, alegre y detallista. Entregada al máximo a su familia y seres queridos. Una luz única”.

La familia entera durante una fiesta de disfraces.

A decir de sus allegados, en todo momento Patricia Mereles Torreblanca los hacía sentir lo más importante, vivía con una gran pasión y era muy participativa con todos sus familiares.

Patty era la vida representada en persona. Amaba vivir, reír y estar siempre ayudando a los demás. Daba todo de ella para hacernos felices. Un corazón lleno de alegría y bondad”.

La familia completa disfrutó de los momentos más especiales.

Patty era la luz de los ojos de todos, la alegría de la casa, el pilar de la unión familiar, de los valores y la armonía. Una gran señorona, que nos dejó un gran legado a todos. Fue la mejor esposa, mamá, abuela, todo; se fue feliz, siempre positiva, emocionada de lo más simple hasta lo más wow. Una guerrera que llevaba el gran monasterio de la familia Hirschfeld”.

Los 27 nietos de Patricia Mereles Torreblanca la recuerdan con mucho amor

Patricia Mereles Torreblanca falleció el 14 de marzo en su casa, en la CDMX, dejando un gran legado y siendo el ejemplo de cómo vivir una vida plena, rodeada de amor, respeto y unión, valores que permearán en todo aquel que se cruzó en su camino. Descanse en paz.

Vivía para los demás; alegre, exprimía hasta el ultimo minuto del día. Disfrutaba todo”.

+En la red

A través de su cuenta de Instagram, Patricia Mereles Torreblanca compartía su felicidad junto a su familia.