Pradera

A tono con las tendencias este restaurante presume speakeasy, roof garden, BBQ y excelente coctelería. Ubicado en la parte superior de Pardo, en Polanco, el aroma ahumado es lo primero que se percibe y despierta las papilas gustativas.

Tiene mesas estilo picnic; al fondo, una barra que corre a cargo de Yellow Garden (sí, los mismos del famoso speakeasy Yellow Bird) y, por supuesto, el ahumador.

Su propuesta culinaria es sencilla, pero variada: brisket, costillas BBQ, pulled pork… que puedes pedir en órdenes completas, sándwiches o tacos. No faltan los complementos tradicionales, como elotes amarillos, mac and cheese y ensalada de col.

Si fuiste a Yellow Bird, sabes que aquí encontrarás deliciosos cócteles clásicos con un twist o mezclas originales como sólo ellos saben prepararlas.

Los tips

🟢 Es un lugar 100 por ciento pet friendly, invita a tu mascota. También cuenta con área de juegos para niños.

🟢 Sombrillas y calefactores ayudan a pasarla mejor ante una llovizna; si es aguacero, Pardo te recibe con los brazos abiertos para seguir disfrutando de tu comida.

Alelí Rooftop

El edificio ubicado en Sinaloa 141, en la Roma, es hogar de sendos restaurantes consentidos de la zona: Lorea y Alelí Rooftop. Éste último es la evolución de Alelí, el mini sótano donde se ofrecían desayunos y comfort food.

Ahora, como su nombre lo dice, están en la terraza con un menú botanero, fresco y a la parrilla.

Opciones hay muchas: desde brochetas, ceviches, pescado zarandeado y carne asada hasta un espectacular pan a la brasa con queso y mejillones. Para cerrar, no debe faltar en la mesa el famoso cheesecake asado (¡un must!).

Ofrecen un par de cocteles, variedad de mezcales (pregunta por los de la casa), vino y cervezas. Y el servicio es uno de los mejores de la zona.

Los tips

🟢 Mantente atento a sus redes sociales, tienen especiales los fines de semana para comer ahí o para llevar.

🟢 Puedes llevar a tu mascota ya que es un espacio pet friendly.

Choza

“The new kid in the hood”. No puedes perderte este nuevo “roof” y su mezcla de aromas y sabores tailandeses con vinos naturales y cerveza.

Es difícil de encontrar: habrá que tocar el timbre de un edificio (sí, ese que parece de departamentos), pero una vez dentro, como salido de una escena de la serie “The Serpent”, encontrarás este restaurante.

En su mini lounge, puedes tomarte una cerveza o mezcal en lo que esperas al resto de tu grupo o, simplemente, disfrutar unos minutos de la encantadora salita con hamaca, velas y buen ambiente.

Una vez en la terraza, roba cámara la cocina abierta, con parrilla, woks y mucho fuego bien cuidado por los cocineros del lugar. La propuesta culinaria es abundante y variada: pescado, ostras, ceviche, arroz con pollo frito (interpretación del famoso “monstruito”), ribs y otras delicias para compartir.

Los tips

🟢 No hay reservaciones: llega temprano. Una vez completo, el grupo tendrá dos horas de permanencia.

🟢 Es 100 por ciento pet friendly.

Parrilla Paraíso

En lo que antes fuera un campo para practicar golf y un parque de food trucks, hoy se encuentra este “paraíso en el sur”, como lo llama su chef Edgar Delgado.

Desde la llegada, los aromas se apoderan del antojo. Aquí puedes compartir con familia o amigos ricos platillos, como pizza, pasta, ensaladas y, por supuesto, cortes de carne y pescado a las brasas.

Para beber, es interesante la propuesta de coctelería a base de vino, algo que no suele verse muy seguido en las barras de la Ciudad.

Parrilla Paraíso ofrece comida, diversión y bebidas para todos los gustos y edades.

Entre sus imperdibles: los tacos de cochinada, las mollejas de res, el pulpo de adobo y, para los que no perdonan el postre, pasta frola o cheesecake con dulce de leche y nueces.

Los tips

🟢 Tienen desayunos todos los días de 9 a 12.

🟢 Si vas a llevar a tu perrito, avisa al reservar, hay un área especial para “los mejores amigos”.

🟢 Los más pequeños lo van a amar: hay juegos, pueden correr y comer delicioso.

Bárbaro Asador

Para llegar a este restaurante-viñedo-destilería hay que tomar camino rumbo a Querétaro.

Casi llegando a la ciudad vecina, encontrarás este asador de campo, dirigido por Emiliano Ayala, que -de viernes a domingo-, ofrece productos (en su mayoría regionales) con una sazón impecable.

Bárbaro Asador es un estuche de monerías para chicos y grandes. En su destilería Vinos y Licores Sabrosos, los aficionados a los tragos hechos en México pueden conocer más sobre mezcal, whisky elaborado con maíces criollos, ginebra con botánicos…

Los más pequeños la pasan bomba entre el espacio de juegos y la convivencia con el cerdito, el borrego, las cabras y las gallinas habitantes en este sitio campirano.

Es una verdadera joya para escapar de la Ciudad, aprender, comer y beber delicioso.

Los tips

🟢 Reserva y no te confíes del GPS, puedes acabar entre terracería y lluvia

🟢 Antes de enrolarte en una cata, designa un conductor para el regreso

🟢 En su pequeña tienda encontrarás quesos regionales, vinos y destilados para llevar a casa

Textos: Elena González, especialista en marketing, gerente de Food Service para US Meat, siempre en busca de las últimas tendencias culinarias y las propuestas disruptivas.
Fotos: Karla Ayala e Iván Serna
Edición: Fabiola Meneses 
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