José Carlos Gómez

Organizador apasionado

"Lo que me llena a mí es ver a los novios felices; si ellos están satisfechos, hace que yo lo esté también, si ellos quieren brincar, yo también”.

Oriundo de Querétaro y con una firma homónima, José Carlos Gómez lleva cerca de 12 años en esta industria, a través de la cual ha podido imprimir su visión en múltiples proyectos.

En un principio, la incursión de “Jos” se dio casi de manera orgánica, ya que siempre mostró interés por planificar celebraciones familiares, viajes estudiantiles y demás reuniones.

Es así que a partir de su nexo inicial con el rubro y hasta este instante, ha cosechado conocimientos en cada creación, por lo que gracias a la madurez que tiene en este sector es consciente del momento que vive.

“Hemos tenido una evolución drástica; las bodas que se hacían hace una década son una cosa completamente diferente a lo que hay en la actualidad”, platicó el gastrónomo por la Universidad Contemporánea de Querétaro.

“Ha sido una transición en el buen sentido, ahora existe una mayor producción y una mejor atención; la aprehensión a los detalles es más específica, además las tendencias nos alcanzaron, así que avanzamos para bien”.

Aunado a ello, asegura que la paciencia es una de las virtudes que tuvo en los últimos dos años y medio, pues a raíz de las restricciones derivadas de la pandemia, en pleno 2022 continúa concretando enlaces pospuestos.

“Tiene que haber mucha confianza, parte de nuestro trabajo es leer a la gente, sobre qué es lo que les gusta y lo que no, las personalidades, pues cuando tratas de descifrar estos elementos se descubren muchas cosas como wedding planner”, resaltó.

Asimismo, añadió que, en su caso, cada propuesta es única, pues el bosquejo creativo nace de la época del año en que se hará la fiesta, la hora, el lugar y lo que atrae a los novios, así como lo que está de moda.

“Lo que viene de acuerdo a la temporada, por ejemplo en costa, es el uso de lino y colores neutros, que es algo básico, igualmente producciones no tan cargadas, es decir, vaporosas o ligeras en la decoración, y en diciembre la utilización de materiales como terciopelo, satín, vajillas con diseño”.

Un estilo a la vez

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Bajo una línea pero al mismo tiempo ecléctico, el estilo de las producciones de José Carlos es el reflejo de un diálogo constante con sus clientes y de una panorámica perspectiva de las tendencias, colores, formas y texturas.

Omar cedillo

A la medida

"Lo más padre de mi trabajo es verlo ya terminado; para mí, lo más emotivo son los bailes de los novios, nunca dejan de emocionarme”.

En 2014, Omar Cedillo montó su primera boda, sin saber que esto era el principio de su carrera como organizador de eventos y un solicitado wedding planner.

Con base a su experiencia como diseñador de interiores, Cedillo se acercó a este mundo de manera natural.

“Las personas me pedían que hiciera open houses de mi trabajo y así una clienta a la que le diseñé la casa me pidió que le conceptualizara el bautizo de su nieto en la terraza del Rosewood, en San Miguel de Allende”, platicó el egresado de Diseño de Interiores por la Parsons The New School for Design, de Nueva York.

A partir de este momento, su nombre comenzó a sonar entre grupos la sociedad capitalina, los cuales lo llamaron gracias a su creatividad sin límites.

“De ahí brinqué a la primera boda, en la que, al principio, solamente era el wedding designer y, después, el mismo ritmo de trabajo me exigió también llevar el planning”, mencionó.

Lo que distingue su labor y trayectoria es la producción, en la que incluye todo desde renders y moodboards hasta pruebas en vivo.

“A mí, lo que me interesa es absorber la personalidad de los novios, que todo esté en armonía para que mis bodas no parezcan como de molde”, expresó el especialista.

Ideas inigualables

Por su detallada planeación, el organizador de eventos y wedding planner se distingue y es solicitado por distintas parejas, que buscan un servicio boutique y exclusivo.

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Cada pareja tiene sus peticiones e ideas, por lo que procura adaptarse a sus preferencias, aunque algunas han sido un desafío.

“Una vez, antes de la pandemia, tuve que montar una boda para 780 personas en ocho horas, creo que esa ha sido la chamba más dura que me ha tocado”.
El trabajo de Omar también requiere que esté al tanto de las tendencias y de los mejores lugares para recepciones de ensueño.
“Morelos resurgió con la pandemia, porque la gente quiere estar al aire libre; también, seleccionan destinos en la playa, por ejemplo Acapulco y Riviera Maya están muy de moda”, dijo.
Como consejo para personas interesadas en esta industria, comenta que lo más importante es la práctica.
“Para los que inician esto les diría que se acercaran a alguien que ya se dedica a realizar estos proyectos y que les ayude como en tres eventos para que vivan el ‘rush’ de esto”, compartió.

Alfredo Rangel y Eduardo Chayo

Esfuerzo en conjunto

Hace alrededor de siete años, Alfredo Rangel y Eduardo Chayo unieron sus talentos como profesionistas para formar un equipo y llevar a cabo distintas iniciativas en materia de realización de eventos.

Así, cada uno con sus particulares atributos y experiencias laborales, coadyuvaron para mostrar propuestas enfocadas en la organización y la atención de cada elemento.

“Contemplamos gran porcentaje de la planeación con base en el diseño arquitectónico, planos, estructuración, layouts y renders, para entregarle al cliente una idea de lo que será el día de su boda lo más cercano a la realidad, de una manera digital”, dijo Alfredo, comunicólogo por la Universidad Anáhuac México Norte.

"La manera en que nos desenvolvemos socialmente nos ha conectado para que nuestro trabajo sea reconocido”. Eduardo Chayo

Entre los innumerables aspectos que consideran durante la ejecución de sus proposiciones, está el no descuidar cada rasgo tangible con minuciosidad, además de reinventarse e incorporar conceptos a partir no sólo de sus experiencias profesionales sino también personales.

“Estamos influidos por lo que vemos en el mundo, tanto en eventos como de la vida cotidiana, como en los restaurantes, tiendas y ciudades”, platicó Eduardo, arquitecto de profesión.

“Utilizamos mucho los viajes a los que vamos fuera de México para buscar distintas inspiraciones novedosas, el 50 por ciento de las propuestas que planteamos son atemporales y el otro temporales, pues hay personas que independientemente de nuestras opiniones prefieren otros criterios”.

"Lo que más me emociona es ver la entrega final, pues nos llena que la gente disfrute un lugar y un momento que diseñamos”. Alfredo Rangel

Finalmente, comparten que es una profesión compleja a la que, en ocasiones, se le infravalora su trascendencia.

“Algunos creen que es un trabajo fácil, pero hay más complicaciones de las que parecen, se involucran desde temas arquitectónicos, calcular pesos y estructuras, diálogo con ingenieros, cargas eléctricas, por lo que hay que saber de todo y tener un gran equipo”, sostuvo Alfredo.

Toque ecléctico

Desde la primera cita con los novios, Eduardo y Alfredo crean una sinergia para desarrollar y definir cuáles serán las paletas de colores y texturas en la boda, acorde a una estética en conjunto.

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